Las bacterias pueden hacer fiesta en las piscinas: atienda consejos médicos

  • Conversemos

  •  

Una buena cloración y limpieza en las piscinas baja el riesgo de infecciones, sin embargo, no evita por completo irritaciones de cuidado en ojos, piel y oídos.

Pasar sumergido en una piscina es una gran tentación en este verano, sobre todo, para quienes salen de la ciudad a pasar unos días de descanso.
Si bien, cuidarse de los rayos solares es indispensable usando bloqueadores, lentes y gorras, también, resulta importante prestar atención a la calidad del agua de las piscinas.

Revista Perfil entrevistó a la doctora Gloria Bermúdez Bonilla, médico general del Hospital Metropolitano quien brindó los siguientes consejos para nadar sin preocupaciones.
 

  • En una piscina, ¿hay riesgo de transmisión de bacterias?

Claro, se pueden presentar conjuntivitis bacterianas ocasionadas por la presencia de bacterias en aguas poco cloradas, lo mismo que cuadros de diarrea por contaminación del agua por personas que podrían arrastrar restos de materia fecal en el cuerpo.
“Entres quienes se sumergen es frecuente la presencia de 'otitis del nadador' causada por la presencia de humedad en la piscina que, horas o días después, crea una ambiente –en el interior del oído- que favorece  la multiplicación de bacterias”.
“Las infecciones en la piel por hongos, adquiridos en ambientes húmedos, también son muy frecuentes. Además, el cloro irrita de inmediato piel, ojos y garganta que, de no controlarse, puede ocasionar un malestar posterior”.
 

  • Si tengo heridas o raspones de cuidado, úlceras en la piel, entre otras lesiones, ¿es conveniente ingresar a una piscina?

Es conveniente no hacerlo por su seguridad y la de quienes hagan uso de la piscina. Por su seguridad porque, básicamente, se convierte en una puerta de entrada para microorganismos que puedan infectar las heridas y, por la seguridad de todos los demás, porque los gérmenes de mis heridas pueden ingresar al organismo de otros por las conjuntivas –de los ojos-, la piel o por las mucosas, causando infecciones.
 

  • Si tengo infecciones en la zona externa de los genitales ¿hay riesgo de contagiar a otros?

Es probable que ocurra, sin embargo, con una adecuada cloración del agua esta situación es prevenible.
 

  • ¿Por qué es vital no orinar en las piscinas?

Es importante que las personas vayan al baño antes de ingresar a la piscina y, sobre todo, educar a los niños al respecto o, bien, llevarlos cada hora sin que ellos lo pidan porque les resulta más difícil contralar sus deseos de ir al baño.
“Lo más importante es una adecuada higiene del cuerpo antes de ingresar a la piscina y, sobre todo, después de ir al baño. Si bien, el cloro de la piscina previene no debemos confiarnos”.
 

  • ¿Cuáles consejos adicionales puede darnos?

Ducharse antes. No ingresar si estamos enfermos (resfriados, con alguna infección genital, en la piel o con diarrea); no ingresar si hay alguna herida abierta en la piel; asegurarse del adecuado tratamiento de la piscina, con respecto a limpieza y cloración.
“Ducharse adecuadamente (tomar un baño) al terminar, en la piscina. En niños es recomendable el uso de lentes y tapones para los oídos. En el caso de bebés y niños pequeños, es importante realizar un lavado de los genitales y área rectal con el objetivo de eliminar restos de materia fecal”.
 

Fuente: Gloria Bermúdez Bonilla, médico general del Hospital Metropolitano de Tibás, teléfono 2240-0800, correo gloria.bermudez@hospitalmetropolitano.co.cr