La fertilidad podría agotarse antes de lo previsto

  • Conversemos

  •  

¿Ha pensado alguna vez cuántos años más tendrá óvulos disponibles o si los que tiene le van a funcionar cuando decida ser madre?.

Si tuviéramos la capacidad de responder a ciencia cierta a estas preguntas serían bastante valiosas para programar nuestras vidas, pero como no es así, la realidad es que llegan a nuestra mente cuando el gusanito de la maternidad toca a la puerta.

Darle prioridad al desarrollo académico y profesional y dejar para luego la posibilidad de ser madres es una realidad.

La ventaja, según la ginecóloga Marcela Monge, es que gracias al aumento en el promedio de vida la edad fértil también se amplió, pasando de 35 a los 45 años.

El inconveniente aparece en escena cuando se desea tener el primer hijo a los 40, ya que se dificulta el proceso debido a que los ovarios pueden empezar a fallar.

Según la Sociedad Americana de Medicina Reproductiva (ASRM, por sus siglas en inglés) la mejor edad para engendrar es cerca de los 20 años. A partir de los 30 la fertilidad disminuye gradualmente.

"Cada mes que lo intente, una mujer sana y fértil de 30 años de edad tiene una probabilidad del 20% de quedar embarazada. Eso significa que por cada 100 mujeres fértiles de 30 años de edad que intentan quedar embarazadas, 20 tendrán éxito y las 80 restantes tendrán que intentarlo de nuevo. A la edad de 40 años, la probabilidad de una mujer es inferior al 5% por ciclo; por lo tanto, a esta edad se estima que menos de 5 de cada 100 mujeres tengan éxito cada mes", cita un estudio de la ASRM.

La ginecóloga afirma que las mujeres nacemos con la cantidad definida de óvulos que se van a desarrollar durante nuestra vida, a diferencia de los espermatozoides que se producen cada tres días.

"Entonces, si una mujer queda embarazada a los 30 años, este es un óvulo de 30 años; si queda embarazada a los 40, será el óvulo de 40 años. A más edad menos óvulos disponibles, porque cada mes se sigue menstruando y descartando óvulos, quemando el pull determinado con el que nacemos", ejemplificó Monge.

La experta explicó que los óvulos permanecen "dormidos", se estimulan varios en cada ciclo y cada mes se van gastando. Eso sí, entre más tarde se activen los óvulos mayores van a ser los problemas genéticos que estos podrían traer en una posible fecundación, ya que han permanecido inactivos por mucho más que aquellos usados en los 20.

La fertilidad de las mujeres llega hasta entrada la menopausia, que en promedio se presenta a los 50 años; sin embargo, un 6% de las mujeres del mundo presentan fallos en sus ovarios 10 años antes.

Dolores en articulaciones, cambios en el estado de ánimo y otros efectos de la menopausia precoz pueden ser controlados bajo supervisión médica. Pero no ocurre lo mismo con la capacidad de quedar embarazadas.

La sicóloga Sandra Ayales asegura que aquellas mujeres que deben renunciar a la maternidad tienen que afrontar el duelo que esto significa, respetando cada una de las etapas (shock, enojo, negación y aceptación).

Aconseja enfocar la energía en otras alternativas como la adopción; o bien emprender proyectos personales diferentes a la maternidad.

El sicólogo Carlos Bonilla dejó claro que la posibilidad de fecundar no define a la mujer, y asegura que es necesario reforzar pensamientos de empoderamiento.

"El problema se da cuando los objetivos de vida se centran en la maternidad. No es que sea malo, pero cuando las expectativas son muchas es muy probable que la maternidad no supla esas necesidades, es aquí cuando se presentan situaciones como la depresión posparto", dice.

Fallo precoz

Encontrarse entre los 30 y 40 años, y empezar a sentir cambios que se esperan hasta dentro de dos décadas no es asunto fácil y en definitiva, aunque exista tratamiento, se sufre emocionalmente.

Perder el deseo sexual, sentir dolor de cuerpo, cambios inusuales en humor y la ausencia de menstruación son solo algunos de los síntomas de una fallo ovárico precoz.

No esperar estos cambios a edad temprana puede afectar el equilibrio y desarrollo de las mujeres, es por ello que el acompañamiento de expertos en sicología es vital, principalmente en quienes planean tener hijos.

Niveles inadecuados de estrógenos desestabilizan la membrana cerebral generando picos de humor, altera la grasa en la sangre y aumenta la posibilidad de enfermedades cardiovasculares.

También, aumenta el riesgo de sufrir osteoporosis y se disminuye en un 30% el colágeno del cuerpo y articulaciones.

Las mujeres con menopausia precoz también presentan los síntomas clásicos como la sudoración, bochornos (que se refiere a un calor a nivel central), disminución del libido, resequedad vaginal, dolores de cuerpo, aumento de colesterol y triglicéridos.

Aún no se conocen en su totalidad las causas de esta alteración, por lo que tampoco es posible predecirla. Se sabe que es una afectación genética, que se puede presentar consecuencia de otros padecimientos como las enfermedades autoinmunes tal como el lupus. Puede aparecer luego de someterse a quimioterapia por la lucha contra el cáncer, aunque este no sea ginecológico.

"En padecimientos secundarios como en el caso de la quimioterapia, previo al tratamiento las pacientes pueden optar por congelar sus óvulos para ser implantados más adelante, ya que su sistema reproductor está en perfectas condiciones", comentó la médico. No obstante, esta alternativa no está disponible en Costa Rica.

Algo que hay que dejar claro es no todos los descontroles hormonales están relacionados con la menopausia precoz, por lo que se requiere de análisis detallados de cada caso.

Con el tratamiento adecuado, quienes sufren de fallos ováricos a temprana edad pueden llevar una vida controlada y evadir alteraciones secundarias; todas menos la fertilidad.

Fuentes:Marcela Monge, ginecóloga Torre Médica Momentum. (tel.: 2272-9370)Sandra Ayales, sicóloga Torre Médica Momentum. (tel.: 2271-0005).Carlos Bonilla, sicólogo Consultorio de Psicología y Psicoanálisis. (tel.: 2271-5200).

PUBLICADO: 27 de Marzo, 2017 AUTOR: