Cinco formas de controlar un estado de ánimo cambiante

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Un día usted se levanta de muy buen humor, sale a correr, piensa en cocinar algo rico para el desayuno y ¡zas! llega a la cocina y se golpea con la puerta abierta de la alacena. El buen humor se convierte en "chicha", ira o hasta tristeza.

La sicóloga Ana Yendry Morales explica que muchas veces esas emociones no se pueden eliminar pero sí se pueden controlar.

Su bienestar emocional depende de usted y de cuál cara quiera poner a la vida
Su bienestar emocional depende de usted y de cuál cara quiera poner a la vida FOTO: Shutterstock.com ampliar

"Hay personalidades ciclotímicas, personas muy cambiantes en sus estados de ánimo. La propia persona muchas veces puede no entender bien qué le está pasando, y cómo llegó de un momento de paz y tranquilidad, a un estado de nerviosismo o incluso alteración", dice Morales.

Estas son algunas de las claves que la sicóloga da para entender los estados de ánimo cambiantes e incluso poder controlarlos:

1. Aceptar las emociones en vez de luchar contra ellas. Pelear contra lo que sentimos es contraproducente y pocas veces resulta. El primer paso es aceptar lo que nos está sucediendo. "Es necesario pasar por experiencias dolorosas, que hacen reflexionar al individuo y no rehusarse del problema", dice Morales.

2. Controlarnos. Aunque no podamos eliminar o dejar de lado lo que sentimos, sí podemos elegir qué hacer con esa emoción abrupta. Si la sensación de enojo no se va, lo mejor es buscar un espacio de soledad, de calma. Darnos una ducha, mirar una película o leer. "Quizás la emoción siga estorbando por un rato, pero poco a poco va ir perdiendo fuerza si no la alimentamos y nos enfocamos en otras actividades", dice la sicóloga. Todas necesitamos un tiempo para nosotros mismas.

"Cuando se logra cambiar de forma de actuar, los demás alrededor también cambiarán y toda la situación será diferente."

3. Generar algo positivo. Divertirnos, reírnos, leer...cualquier cosa que podamos hacer para enfocar nuestra atención en otra cosa puede ser beneficioso para obtener calma y tranquilidad en un momento de nerviosismo o estrés.

4. Conocer lo que molesta. Los cambios de tiempo, la impuntualidad, la música, la compañía...cuando somos muy sensibles a los cambios de humor, debemos entender qué es eso que nos está molestando. Es recomendable buscar ese espacio de reflexión en algún momento, luego de que logramos controlar lo que sentimos.

5. Desvincular estos cambios repentinos de sus relaciones interpersonales. Saber interpretar bien estas señales puede mejorar mucho los vínculos emocionales. Tener equilibrio y cordura es la clave para no perturbar otras áreas que no tienen nada que ver con el conflicto.

Fuente: Sicóloga Ana Yendry Morales. Contacto: 2220-2874

PUBLICADO: 14 de Julio, 2014 AUTOR: