¿10 gramos o 2 cucharaditas? Un experimento que cambia nuestra percepción

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Un mensaje visual permite a las personas tomar decisiones más informadas sobre el consumo de un determinado nutriente, así lo revela un estudio publicado en la revista Appetite por investigadores de la Universidad de Alabama (EE.UU.), quienes pidieron a un grupo de 74 voluntarios responder un sencillo cuestionario indicando su consumo mensual de refrescos. Como retribución les ofrecieron bebidas, con la opción de elegir entre 12 azucaradas y 6 libres de azúcar.

El cuestionario era solo un pretexto para el experimento, cuyo propósito fue determinar el comportamiento de los encuestados frente a las bebidas. Un día exhibieron la cantidad de gramos de azúcar de cada lata y en otra ocasión agregaron una pirámide de cubos de azúcar equivalente a esa cantidad. En su experimento cada cubo equivalía a 2,5 gr, por lo que una lata de la bebida más endulzada -con 85 gramos de azúcar- se acompañaba de 34 cubos de azúcar. Quienes solo leyeron la cantidad de gramos tuvieron casi tres veces más probabilidad de llevarse una bebida azucarada, en comparación con los que vieron los montículos de cubos de azúcar. 

Mayor conciencia 

Según los autores, el visualizar de forma concreta la cantidad de azúcar de una bebida tiene un poder disuasivo mayor que el etiquetado típico o las advertencias sobre riesgos del azúcar para la salud. Esto, dicen, podría tener “aplicaciones directas en el diseño de mensajes de política pública e intervenciones de educación nutricional”. Para Valentina Arriagada, nutricionista del Equipo Nutrigourmet de la Clínica UC San Carlos de Apoquindo, esta sería una buena forma de que las personas tomen conciencia de lo que están consumiendo, “no solo en el caso del azúcar, sino también grasas o sal, porque para la gente es difícil estimar cuánto de estos nutrientes ingieren en alimentos procesados y pasteles. Mostrar la cantidad de azúcar en forma gráfica puede ayudar a que la gente decida en forma menos automática lo que está comiendo”, coincide la doctora Karin Papapietro, nutrióloga del Hospital Clínico de la U. de Chile. 

Visualizar de forma concreta la cantidad de azúcar de una bebida tiene un poder disuasivo mayor que el etiquetado.
FOTO: Shutterstock.com ampliar

Los jugos y bebidas azucarados son una parte importante del consumo de azúcar en la dieta, “y tienen una relación muy importante con la obesidad y el hígado graso, patología que puede derivar en cirrosis no alcohólica”. Papapietro agrega que “el desafío más importante para reducir dicho consumo es no acostumbrar a los niños a las bebidas con azúcar, como suele ocurrir, sino que crezcan aprendiendo a tomar  agua”. 

Para la nutricionista, Marianne Monteil, no se trata de dejar de consumir alimentos con azúcar, sino tomar conciencia de la cantidad que ingerimos, pues asegura que es beneficiosa en la medida correcta. “El azúcar de mesa acelera el proceso de sanidad del cuerpo y absorbe la humedad de manera que reduce la inflamación causada por las lesiones, además que proporciona energía de manera rápida”. Monteil coincide con los demás especialistas en que el problema del azúcar está en el abuso, ya que la mayoría de alimentos procesados contienen exceso y es difícil para el consumidor medirlo. 

Por ejemplo, una taza de jugo de fruta light (endulzado con sustituto) contiene 10 gramos de azúcar y esto equivale a 2 cucharaditas de azúcar, mientras que una taza de jugo de fruta contiene 44 gramos de azúcar, lo cual equivale a 9 cucharaditas azúcar. Esta información la encontramos en las etiquetas nutricionales, pero no nos mueve a tomar decisiones puesto que no se nos muestra la cantidad en forma gráfica. 

"Dos cucharadas de azúcar al día se traducen en 900 gramos de más al mes, es decir, un total de 10 a 11 kilos al año. "

 

La pregunta es ¿estamos dispuestos a renunciar a esos 11 kilos de azúcar al año? 

 


PUBLICADO: 13 de Agosto, 2014 AUTOR: