Viva sin migraña

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¡Auch, qué dolor! Lidiar con las migrañas no es un asunto agradable y mucho menos cuando llegan en el momento menos esperado: en el trabajo, en una actividad familiar, en una fiesta o cuando se desea descansar en la casa. En nosotras, es todavía más frecuente padecerlas porque se derivan de la alimentación, de los cambios hormonales y el estrés. 

Kenneth Carazo, neurólogo del Hospital Metropolitano y del Hospital San Juan de Dios, explica que la migraña es un tipo frecuente de cefalea (término médico para el dolor de cabeza) que se pueden producir por aspectos genéticos o por abuso de analgésicos. 

“La migraña es intermitente permitiéndole a la persona períodos libres de  dolor de cabeza; sin embargo con el uso continuo de analgésicos (situación muy común en nuestra población por automedicación) y con el tiempo sin un tratamiento dirigido a corregir la migraña en sí, puede hacerse crónica y pasar a ser más frecuente y a veces diaria o continua”, detalla el médico. 

Los dolores de cabeza en mujeres son más frecuentes que en los hombres.
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Sin embargo, el cuerpo avisa cuando el dolor va a llegar ya sea con síntomas digestivos, cambios de ánimo e incluso hay personas que han experimentado una alteración en el funcionamiento del sistema nervioso y dicen ver “lucecitas”, “candelillas” o “culebrillas brillantes” u oír “pitos” o “grillos” y en algunos casos vértigo.“Después de eso aparece el dolor progresivo e intenso.

Suele ser pulsátil (“como que late”) y de ubicación lateral o alrededor del ojo, aunque éstas características no son obligatorias.  El dolor dura horas o hasta 3 días, pasando a un período de resolución con fatiga y malestar general. Luego la persona es asintomática hasta que se presenta otra crisis”, afirma el especialista. 

¿Qué la produce?

Aunque no está claro qué causa la migraña, en muchos casos es una cuestión genética o bien por factores como los cambios hormonales, la exposición al sol, cambios de temperatura, ejercicio anaeróbico entre otros. 

Asimismo, hay alimentos desencadenantes como los quesos maduros, el chocolate, vino tinto, especias y edulcorantes como el aspartame, así como las carnes con nitratos (como el tocino, las salchichas, el salami, las carnes curadas y los embutidos en general).

La nutricionista Shirley Quirós del Grupo Total Natural, añade que para indentificar si se produce a través de la ingesta, se debe tomar en cuenta los alimentos que más la producen y determinar si cada episodio sucede después de consumir alguno o algunos de ellos. “De no ser digestiva entonces podemos analizar si es por cambios hormonales o por estrés o cansancio”, detalla. 

“A nivel cerebral se da la liberación de una serie de sustancias, en una forma inapropiada, que generan cambios en su funcionamiento y posteriormente esas y otras sustancias irritan nervios y estructuras de la cabeza generando el dolor. El mismo sistema nervioso se encarga de estabilizar la situación a las horas, los analgésicos aceleran el proceso y la medicación preventiva reduce la posibilidad de que eso ocurra”, explica el neurólogo. 

Para prevenir una migraña lo más importante es que recurra a los estilos de vida saludable como dormir el tiempo necesario, comer a las horas adecuadas, reducir el estrés y mantener actividad física aeróbica no extenuante. Pero, si los dolores son muy aislados, el uso temprano de analgésicos regulares es lo recomendado y el especialista detalla que son preferibles los antiinflamatorios a los antimigrañosos. 

“Si las crisis son frecuentes (una semanal o más) o discapacitantes y, que no responden a medicación para el dolor pese a la corrección de desencadenantes, se requiere tratamiento médico para reducir la intensidad y frecuencia de las crisis, manteniendo la medicación por al menos 6 meses y a veces de por vida; de ésta forma se reducen las complicaciones por migraña y se evita que se convierta en un dolor crónico, más difícil de tratar”, concluye el médico. 

Fuentes: Kenneth Carazo, neurólogo Hospital Metropolitano y Hospital San Juan de Dios  Dra. Shirley Quirós nutricionista de grupo total natural (Tel.: 2274-2270) Revista Bienestar edición 49.

PUBLICADO: 17 de Febrero, 2014 AUTOR: