Uno de cada 20 niños manifiesta depresión infantil

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Aunque es frecuente relacionar las palabras alegría y felicidad con niños y niñas, la depresión infantil es una condición real entre los más chicos de casa. Se estima que uno de cada 20 niños sufren de depresión.

Adriana Ortiz, psicóloga de Torre Médica Momentum, asegura que aproximadamente un 5% (o uno de cada 20 niños y adolescentes) tendrá un episodio depresivo antes de cumplir los 19 años.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) advierte que la depresión es una enfermedad frecuente en todo el mundo, y calcula que afecta a unos 350 millones de personas. "La depresión es distinta de las variaciones habituales del estado de ánimo y de las respuestas emocionales breves a los problemas de la vida cotidiana. Puede convertirse en un problema de salud serio, especialmente cuando es de larga duración e intensidad moderada a grave, y puede causar gran sufrimiento y alterar las actividades laborales, escolares y familiares", señala.

Dentro de las manifestaciones de la depresión infantil destaca la disforia (molestia), alteraciones del sueño, cambios de peso o apetito, baja autoestima, problemas de socialización, problemas escolares, ideas suicidas, agresión, fatiga, ansiedad, pesimismo, defecación involuntaria y dificultad de concentración.

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La ansiedad y las fobias son más frecuentes en niños menores de siete años y no tanto en adultos. Luego de los ocho, la depresión se manifiesta mediante trastornos de conducta en la escuela y con sus iguales, mientras que en la adolescencia se presenta irritabilidad, conductas negativas y disociales, abuso de alcohol y sustancias.

"En general, la mayor diferencia radica en que al niño pequeño puede resultarle difícil explicar o describir sus sentimientos, estado de ánimo, por lo que tienen que ser los demás (padres, profesores u otras personas significativas) los que deben estar al pendiente y detectar las manifestaciones, así como cualquier comportamiento inusual en el menor", explicó Ortiz.

Cuando hay depresión infantil, nunca se debe minimizar la situación, mucho menos con la existencia de ideas suicidas o que de el niño haya sentimientos suicidas. Cabe mencionar, que hay situaciones que merecen ser dignas de atención preventiva, como separaciones o divorcios de los padres, pérdidas de personas importantes para el niño, violencia intrafamiliar, abuso, acoso escolar, entre otras.

PUBLICADO: 20 de Septiembre, 2016 AUTOR: