Con el viento, el sol quema más

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En estos días ventosos, la piel y los labios se secan con frecuencia porque los rayos solares se reflejan un 80% más en el viento. Es por eso que se deben mantener los cuidados y utilizar bloqueador solar para evitar lesiones y cáncer de piel.

Este tipo de cáncer, es la que más afecta a la población; 50 de cada 100 mil costarricenses son diagnosticados con este mal. Sin embargo, si logra detectarse a tiempo, podrá evitar el crecimiento desmedido de las células cancerosas y tener altas probabilidades de curación. Los principales síntomas son la aparición de lunares que cambien de coloración (marrón, negro, gris rosado, blanco), bordes irregulares, así como lesiones abultadas -tipo espinillas- que sangren y no se curan. 

Fuertes vientos propagan con más intensidad los rayos solares
FOTO: Shutterstock.com ampliar

La radiación ultravioleta tiene efectos acumulativos, con cinco quemaduras en la piel por causa del sol antes de los 18 años, se duplica la probabilidad de padecer este tipo de cáncer. Incluso, muchas personas antes de ser mayores de edad, ya han recibido toda la radiación ultravioleta que les tocaría a lo largo de su vida.

Para evitar las lesiones en la piel por exposición al sol es necesario utilizar prendas especiales y cremas de protección solar con filtro mayor a 30. Del mismo modo, es necesario usar lentes de sol para evitar que las radiaciones dañen los ojos. Asimismo, es necesario evitar la exposición al sol en los periodos en que está más intenso, de 10:00 am a 2:00 pm. 

Los filtros solares deben aplicarse 30 minutos antes de la exposición al sol para que todos los ingredientes se absorban en la piel y repetir la acción cada dos horas. Es necesario aplicar de tres a cuatro cucharadas de bloqueador, esto equivale a la cuarta parte de una botella de 240 ml. Los estudios muestran que la mayoría de las personas se aplican sólo la mitad o una cuarta parte de esa cantidad.

Fuente: Mai-ling Torres, dermatóloga del Instituto Costarricense de Oncología.

PUBLICADO: 21 de Enero, 2015 AUTOR: