¿Se siente fatigada? Revise su estado emocional

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Digamos que, un día, usted se levanta cansadísima, con un sueño imposible y sin ninguna motivación. Especulemos que usted va al médico a que la revise porque algo anda muy mal y ya no puede ni ir a trabajar sin sentir que se duerme sobre el escritorio. Calculemos que se hace exámenes y que el doctor le dice que no, que usted no tiene nada.

Si todo eso le pasa, usted es de las nuestras: a muchas nos sucede y no nos damos cuenta de que podemos estar somatizando. Eso significa que podemos estar reflejando nuestros conflictos emocionales en el cuerpo, dice la sicóloga Paola Rogue. Sentirse cansada o desanimada no es sinónimo de un comportamiento mimado o chineado y debe prestarle atención.



El estrés, los trastornos del sueño, la depresión y la ansiedad pueden desembocar en fatiga. ¿Qué es estar fatigado? Es distinto sentir fatiga a tener somnolencia, señala el sitio web Medline Plus: “La somnolencia es la sensación de una necesidad de dormir, mientras que la fatiga es una falta de energía y de motivación”.

Es posible que usted no tenga una enfermedad seria (el Sídrome de Fatiga Crónica, por ejemplo, implica dolores de cabeza y síntomas parecidos a la gripe o a la fatiga que se sostienen durante seis o más meses). Sin embargo, dejar pasar el cansancio puede desencadenar reacciones más fuertes a nivel emocional y físico.

Los estudios lo comprueban: las mujeres que han superado el cáncer de mama, por ejemplo, ven limitada su calidad de vida por la fatiga que producen el dolor y la depresión, señala una investigación de la Universidad de Granada.

Las mujeres tendemos a somatizar mucho más nuestras carencias emocionales por la forma en que se nos exige comportarnos y vernos. “A las mujeres se les exige estar bien siempre, verse agradable, comportarse de forma simpática aunque esté cansada y abrumada”, explica la sicóloga Sarita Álvarez, de la Clínica Bíblica. Los hombres, sin embargo, también acumulan este tipo de problemas emocionales porque les cuesta más expresar sus sentimientos.

Si usted está durmiendo mal, alimentándose de forma incorrecta o enfrentándose a situaciones de mucho estrés, es normal que la fatiga llegue a su cuerpo. Tómelo como una señal de alerta.

Para la sicóloga Sarita Álvarez, es importante hacer un alto y preguntarse por qué se siente así. “Entramos en una zona de confort, en una rutina de la que nos da pereza salir por miedo a experimentar”. No solo debe preguntarse cómo se siente sino cómo se quiere sentir. “Yo también puedo elegir cómo sentirme”, explica la sicóloga.

Fuentes: Sarita Álvarez. Sicóloga de la Clínica Bíblica. (Tel.: 2522-1000), Paola Rogue, sicóloga. Medline Plus.

PUBLICADO: 06 de Junio, 2014 AUTOR: