¡Fuera infecciones vaginales!

  • Conversemos

  •  

Los síntomas de una infección vaginal son sin duda incómodos, no obstante, en caso de no tratarse los resultados podrían ser peores. Según el ginecólogo Danilo Medina, los síntomas como la inflamación, el dolor, el ardor y el flujo vaginal anormal son sólo molestias leves en comparación con otros efectos de las infecciones. “Posteriormente la infección puede acelerar otras infecciones generalmente producidas por virus, ejemplo virus del herpes y virus del papiloma humano. Si no hay tratamiento adecuado se produce una infección ascendente por dos sitios bien reconocidos: a través del cuello de la matriz hasta evolucionar en una condición severa llamada Enfermedad Pélvica Inflamatoria Aguda o bien a través de la uretra y hacia los riñones” explica el especialista.

Libérese de las infecciones vaginales
FOTO: Shutterstock ampliar

Culpa de las bacterias

Pero ¿qué causa una infección vaginal? Los microorganismos responsables son las bacterias. Si bien una vagina sana tiene una amplia flora bacteriana, la gardnerella vaginalis, la tricomoniasis y las candidias se encargarán de darnos las molestias ya señaladas. Otros organismos, especialmente los del género lactobacillus más bien mantendrán a las bacterias oportunistas a raya. El virus del herpes y el del papiloma humano también pueden ser los causantes de la infección, pero son menos comunes.Medina detalla que una de las consultas más comunes es la forma en que se contagia esta infección “Las personas preguntan frecuentemente ¿Cómo se llega a contagiar? Pues la contaminación y el aseo personal son determinantes, pero también el uso de ropa muy ajustada por periodos prolongados y cuando existen relaciones sexuales con múltiples parejas sexuales”, detalla. El farmacéutico Kenneth Barrantes insiste en que cuando se altera el equilibrio bacteriano normal de la vagina las infecciones son más propensas. “Las duchas vaginales o el tener las defensas corporales bajas pueden incrementar el riesgo de contraer este cuadro clínico”, explica el especialista. 

¿Cómo me curo?

Barrantes explica que el tratamiento farmacológico idóneo para la vaginosis va a depender del tipo de ente que la cause. Por esto es que, aunque usted crea que sabe cuál tipo de infección es la que tiene, lo ideal es buscar el diagnóstico por parte de un especialista, en este caso un ginecólogo. Para eliminar los microorganismos perjudiciales se pueden usar cremas, tabletas, cápsulas, óvulos o una combinación. “El tratamiento consiste en antifúngicos, antibióticos y agentes antiparasitarios. Es importante consultar con el farmacéutico sobre el correcto uso de estos medicamentos, tanto sobre la forma correcta de cómo se aplican hasta para descartar alguna interacción en el caso de estar utilizando algún otro medicamento”, detalla el especialista.Otro aspecto importante es terminar el tratamiento. A menudo cuando la paciente ya se siente bien o no tiene síntomas suspende los medicamentos, esto podría más bien generar complicaciones posteriores. Sin embargo, más que tomar medicamentos, lo ideal es prevenir. Tener un buen aseo personal, cuidado sexual y una alimentación que mantenga altas las defensas de nuestro cuerpo, son las mejores formas de evitar la vaginosis. 

¿Cómo es el tratamiento para la vaginosis?

  • Óvulos y cremas vaginales:se colocan en la parte  interna de la vagina. Para aplicar el tratamiento es mejor acostarse y así asegurar que el medicamento se introduzca profundamente en la vagina. Las cremas generalmente tienen un aplicador especial. Se recomienda usar los óvulos y cremas durante la noche para evitar que se salga el principio activo. No se recomienda su uso durante la menstruación.
  • Las tabletas y cápsulas: su dosificación y duración dependerá del diagnóstico y del tipo de tratamiento. 

¿Qué pasa si no trato mi infección vaginal?

La infección vaginal puede ascender. A través del cuello de la matriz (cervicitis) con posibilidades de desencadenar una infección en el endometrio (endometritis), las trompas uterinas (endosalpingitis), hacia los ovarios (ooforitis) y por último una condición severa llamada enfermedad pélvica inflamatoria aguda y puede volverse crónica. Estas enfermedades por aparte o en conjunto pueden producir infertilidad, dolor pélvico crónico, trastornos menstruales y problemas psicológicos adyacentes. A través de la uretra (uretritis), hacia la vejiga (cistitis) y hacia los riñones (pielonefritis). En todos los casos se debe actuar de inmediato con antibióticos locales o antibióticos generales.

¿Cuál infección tengo?


  • Candida Albicans: secreción blanca y picazón
  • Gardnerella: secreción herrumbrosa o sanguinolenta con mal olor
  • Tricomoniasis: secreción blanquecina acuosa, ardor y picazón
  • Virus de herpes: lesiones bulosas (ampollas) en la región de la vulva
  • Virus del papiloma humano: verrugas vaginales y lesiones del cuello uterino


FUENTE: Danilo Medina, ginecólogo, Tel.:2223–2378/ Kenneth Barrantes, farmaceútico, Tel.: kenbarsol@gmail.com

PUBLICADO: 03 de Junio, 2014 AUTOR: