¿De dónde viene la ropa que vestimos?

  • Conversemos

  •  

¿De qué está hecho lo que usted viste todos los días?, ¿quién lo hizo?, ¿cómo lo cosió?, ¿cuál hilo usó?, ¿cuánto le costó?

De todas estas preguntas, quizás la única que pueda responder de primera entrada sea la del precio. El resto, tendrá que buscarlo en su etiqueta y seguramente no encuentre la respuesta precisa para todas ellas.

Algunos reciclamos, separamos la basura, rechazamos los productos que pueden dañar el ambiente; las campañas para sembrar árboles, eliminar emisiones de carbono y reducir nuestra huella contaminante proliferan pero, ¿qué tan sostenibles somos a la hora de vestirnos?

Según las organizaciones no gubernamentales como GreenPeace somos tan poco sostenibles que los tejidos que solemos utilizar pueden ser altamente tóxicos, no solo para nuestro cuerpo sino para los ríos y los ecosistemas.


El video Detox: How People Power is Cleaning Up Fashion (Detox, cómo el poder de la gente está limpiando la moda) de Greenpeace muestra una imagen desoladora: un río se convierte en una espuma fucsia ante la mirada de unos niños. Se basa en la realidad de empresas que producen y tiñen telas, que las venden a maquiladoras, que luego llegan a las grandes tiendas y después a nuestras manos, a nuestro cuerpo. Usamos prendas hermosas que al otro lado del mundo (principalmente en Asia) están destruyendo el ecosistema.

Obligados por un sistema de consumo cada vez más consciente y amigable con el ambiente, las grandes marcas han comenzado a aportar su grano de arena. En el 2011, H&M se unió a la campaña de Detox, de GreenPeace, y publicó la lista de los químicos que posee su ropa para que sus consumidores finales puedan elegir.

“Para las marcas, convertirse en moda limpia les ayudará a ganar o acrecentar la confianza de sus consumidores”, explica el comunicado de la ONG.

Made in China

La inquietud por este tema entró a la redacción de Perfil de la mano del blog Smoda de El País, España: “Todos tenemos un amigo que ante un piropo a su atuendo contesta orgulloso ‘la camiseta me ha costado 3 euros’. De esos 3 euros hay que obtener beneficio para el vendedor final, beneficio para el fabricante, beneficio para el fabricante del tejido, además de transporte, aranceles... Alguien está cobrando poco en el camino”.

Finalmente así es. ¿Quién corta, cose, arma y vende un brasier por tres mil colones? en Costa Rica probablemente nadie. Pero hay países en los que la gente gana menos de un dólar por día por coser y ensamblar millones de esos brasieres.

La ropa que nos ponemos tiene tantos químicos tóxicos y tejidos dañinos que podrían llegar a ocasionarnos alergias y enfermedades.
FOTO: Shutterstock.com ampliar


Lo que nos ponemos todos los días lo produce gente al otro lado del mundo, muchos de ellos en condiciones realmente adversas.

El año pasado la Fundación Alameda demandó al Grupo Inditiex (figura legal de cadenas como Zara y Bershka) por subcontratar maquilas clandestinas en Argentina y Bolivia donde los trabajadores eran explotados. Sus abogados dijeron que Amancio Ortega, dueño de Inditiex, no sabía cómo se elaboraba la ropa, pero la evidencia demostró una falta de regulación. El Ministerio de Trabajo de Brasil también investigó a Zara en el 2011 sin lograr pruebas definitorias en su contra.

Entonces ¿somos todos cómplices? Finalmente, las grandes marcas salen bien libradas en el proceso, pues declaran no tener responsabilidad en lo que hagan sus empresas proveedoras, pero los consumidores finales tenemos en nuestras manos la decisión de consumir o no.

Moda verde

De esta misma preocupación han surgido iniciativas promovidas por organismos no gubernamentales. Cada vez más empresas producen una línea de ropa verde que garantiza estar libre de químicos dañinos para la salud o se unen a la campaña de Detox para evidenciar los químicos que utilizan en sus prendas.

Proyecto Antonio
FOTO: Cortesía de Proyecto Antonio ampliar

La idea no es crear una moda sino una conciencia y lograr que al menos algunos comencemos a preguntarnos ¿si esta camisa no aguanta más de tres lavadas y la boto: quién la recibirá, se podrá reciclar? ¿con estos 3000 colones alcanza para pagarle bien al ser humano que la ensambló?

Como parte de esta tendencia, Preserve Planet junto al diseñador colombiano imaginaron un mejor mundo posible y lo plasmaron en una colección de ropa ecoamigable, con diseños atractivos, buena calidad y precios asequibles.

Para Julián, ser ecoamigable no consiste solo en utilizar algodón orgánico o bambú en las prendas sino que es un proceso largo, de muchas manos. Empieza por ser sostenible a la hora de elaborar la prenda, en utilizar reciclaje, en pagarle bien a los trabajadores que la elaboran y en garantizar que cuando ya esa prenda no se pueda usar por vieja, pueda volver a un proceso de reciclaje para ser convertida en tela, nuevamente.

Proyecto Antonio

Antonio es un perro adoptado que inspiró a Julián Sánchez y a Preserve Planet en la busca de un objetivo común: la moda verde. El grupo de responsables investigó sobre las sustancias contaminantes, la esclavitud en el mundo a causa de la fabricación de ropa y decidió sumarse al cambio.

  • Las telas utilizadas para el proyecto obtienen su fibra de botellas recicladas pet, uno de los mayores contaminantes del ambiente si no se recicla, y están compuestas en un 35% de algodón orgánico.
  • Para producir esta tela, en comparación con el polyester común, Julián asegura que se requiere de un 92% menos de energía eléctrica.
  • Las personas que trabajan elaborando las telas son mujeres cabezas de familia o soldados retirados.
  • La estampación se hace con tintas a base de agua no contaminantes en vez de serigrafía convencional.
  • El hilo utilizado para el ensamblaje también es orgánico.
  • La marca que utilizan es de papel reciclado. La etiqueta garantiza que la camiseta es ecoamigable.
  • Los botones y los cierres utilizan material reciclado de las tapas de esas botellas.
  •  Cuando la vida útil de la camisa se acabe, la tela puede volver a utilizarse para generar un producto totalmente nuevo.
  • Las prendas las venderán a través del facebook de Preserve Planet, en ferias gratuitas de centros comerciales y universidades.

Las opciones

Nadie dijo que ser sostenible sería sencillo, pero hay opciones. Esta es una lista de ideas que puede aprovechar para ser un poco menos contaminante cuando se habla de ropa.

  • Revise la etiqueta de su ropa: si la tela es de algodón orgánico o de bambú, con tintes naturales, usted estará más segura contra las alergias.
  • Reutilícela: si algo deja de quedarle bien, reutilice la tela, páguela a tallar o a cambiar los detalles que ya no funcionan. Botarla es una opción poco responsable con el ambiente.
  • Busque jabones biodegradables para lavarla.


PUBLICADO: 20 de Junio, 2014 AUTOR:

Etiquetas