La evolución del brasier: de moldeadores a push ups.

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El brasier impide a la gravedad hacer de las suyas, es más que ropa, es un ícono de la sensualidad. No solo sostienen, sino que también levantan, aumentan y sorprenden.

Se cree que las mujeres usamos brasier desde hace más de 100 años. Los primeros datos nos remontan a 1910, cuando una mujer llamada Mary Phelps se cansó de usar el corsé y lo ajustó, haciendo una primera versión de nuestro sostén de cada día.

Hoy, el avance se nota en el mercado, hay brasieres que hacen maravillas de hasta dos tallas más grandes. Escotes profundos, push ups, transparencias, telas sin costuras, strapless y prendas convertibles... la evolución ha sido a pasos agigantados, lo cual refleja también los cambios de la mujer. Ya no existe un único modelo de brasier, porque ya la mujer no hace una única función. Ahora somos deportistas, sensuales, profesionales, atrevidas, madres, novias, amigas... y para cada una de nuestras facetas hay un modelo ideal de brasier.

1960: Durante esta década el cuerpo de la mujer fue protagonista y centro de atención. El brasier se convirtió en un símbolo de liberación y expresión. Marilyn Monroe fue quien popularizó el brasier "punta de diamante", un estilo con costuras en espiral y modelación puntiaguda.

1970: La década de los 70 trajo consigo la evolución de la ropa interior: las prendas se hicieron más pequeñas y con apariencia menos estructurada. Se impuso una modelación más natural, con lo cual nuevos colores y nuevos materiales se hicieron protagonistas.

1980: En esta década el diseño se unió a la comodidad. Se incluyeron prendas con encaje elástico, dando más seguridad a la hora de realzar el busto y la sensualidad femenina.

1990: El brasier deja de ser una prenda para cubrir y sostener, y a partir de ese momento, trasciende la funcionalidad y comienza a ser un elemento clave de la sensualidad en las mujeres. El reto de crear un brasier que además de sostener naturalmente, pudiera levantar y realzar el busto de una manera extrema. Este cambio llevó a una revolución de lo sexi.

2000: La tecnología cobra un papel muy importante a la hora de confeccionar brasieres y se crea la nueva generación de ropa interior: telas lisas, copas con memoria que se amoldan al cuerpo, materiales inteligentes y sin costuras. Esta fue una década para disfrutar de la sensualidad sin olvidar la comodidad, ligereza e innovación.

2010: En el presente y futuro no solo evoluciona la ropa interior sino también la relación entre las mujeres y esta prenda. La selección del brasier va acorde a la historia de la mujer: colores, texturas y estilo dependen de las múltiples funciones que realiza la mujer contemporánea. Ya no hay un único brasier icónico sino cientos, uno para cada faceta femenina.

Fuente: Galería Leonisa 60 años.

PUBLICADO: 18 de Octubre, 2016 AUTOR: