El destino me llevó a construir y abrir caminos en sitios que no había imaginado. Creo que siempre me subestimé y cerré puertas que suponía no eran las más convenientes para mí, sin ni siquiera intentarlo.

Quería ser periodista deportiva –o al menos esos eran mis planes de vida– porque siempre me han encantado los deportes, pero no podía patear una bola, hacer un tiro libre o correr tras el balón por ideas obsoletas de mi familia conservadora, la cual creía que las mujeres no podían ser atletas.

Foto Adrián Soto.
Foto Adrián Soto.
Adrian Soto

Confieso que la vida me ha llevado por caminos inesperados y no han sido nada fáciles, pero en mi entelequia nunca vi más allá de las cosas que podía hacer hasta que por un capricho del destino terminé como practicante en la revista Perfil.

Debo admitir que tenía una idea poco realista de las revistas de estilo de vida. Mi experiencia tampoco era mucha, entre Miranda Priestly de “El Diablo viste a la moda” y un par de leídas a Vogue y Seventeen, me bastó para creer que todo en ese mundo era repugnante.

Y no, no me tocaba llevarle el café diariamente a nadie, no debía agendar citas de nadie, ni contestar el teléfono. Tampoco le recogía la ropa a nadie y menos me encontraba en redacción con mujeres que se desviven por cómo las aprecian los demás o por etiquetas de vestimenta.

Recuerdo entre risas de terror decirle a la editora en mi primer día que solo tenía conocimiento de redacción en deportes, sin saber que sería un carrusel lleno de sorpresas y que se iba a convertir en los meses más importantes de mi vida profesional.

Fashion Week. Vestido: Andrea Lu, diseñadora nacional❤

A post shared by Francesca Chinchilla (@francescachinchilla) on

Las mujeres que día a día se sientan desde las ocho de la mañana y sin horario de salida frente a una computadora buscando consejos, tips e información que pueda ser útil y de mucha ayuda para las lectoras, son chicas reales, apasionadas, con ganas de informar y empoderar a otras.

Todas las que hacen posible este producto son mujeres reales, con esposos, novios, trabajadoras, con hijos, cero preocupadas por alcanzar el peso ideal o por si llegan a la redacción sin maquillaje y rodearme de ellas me ha marcado la vida por completo.

Ser practicante en Perfil no fue fácil, tuve un rol donde me enfrenté a retos, respondí por contenido web, hice diferentes coberturas, entrevistas y conocí mujeres que impulsan el empoderamiento y la esencia femenina a toda costa.

Foto Adrián Soto.
Foto Adrián Soto.
Adrian Soto

Fue mi primera experiencia con el periodismo real, con el día a día en una sala de redacción y ellas supieron hacer de esta oportunidad un tiempo ameno; llegué siendo una mujer insegura, con miedos y salí libre de temores y con amigas verdaderas.

Perfil me ha permitido empoderarme para comenzar a escribir y construir mi propio camino como mujer y periodista profesional, un trayecto lleno de oportunidades y personas dispuestas a compartir su conocimiento.

Ser parte de esta revista sin duda ha sido una experiencia única y enriquecedora.

“Recuerda que no obtener lo que uno quiere, a veces, es un golpe de suerte maravilloso” Dalai Lama

Foto Adrián Soto.
Foto Adrián Soto.
Adrian Soto
Etiquetado como:
  • Francesca Chinchilla
  • Periodista