En inversión y ahorro no hay tallas únicas

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Entre las metas de un año que recién inicia por lo general se encuentran objetivos como el aprender inglés, viajar, iniciar un ahorro o invertir con diferentes fines. No obstante, junto a estas dos últimas propuestas surgen una serie de interrogantes ¿cuánto debo ahorrar? ¿cómo empiezo un proyecto de ahorro? ¿cuál es la mejor opción de inversión en este momento? para mencionar solo algunas.

Los beneficios son muchos. Las excusas para hacerlo también. Precisamente para despejarlas nos dimos a la tarea de conversar con distintos actores del sector bancario nacional a fin de brindar respuesta a estas interrogantes y orientación para cumplir el objetivo de ahorrar e invertir.

Los expertos coinciden en que la decisión de ahorrar no depende del género o la edad, sino más de los ingresos de cada persona y de la madurez emocional que tenga para asumir las herramientas de ahorro e inversión.

Davivienda, ahorro
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Kattia Castro, directora de información y comunicación de la Superintendencia General de Valores (Sugeval), asegura que el ahorro es la principal vía para concretar las metas materiales.

"Todos podemos ahorrar, independientemente de nuestra edad, nivel de ingreso o situación económica. Para ello, es importante adoptar prácticas sanas, como la elaboración de un presupuesto y el control adecuado de nuestros ingresos y gastos", comenta.

Castro explica que muchas veces ahorrar consiste en dejar de gastar, especialmente, en aquellos temas que no son prioritarios. En otros casos, se basa en atender de manera adecuada nuestras obligaciones financieras; por ejemplo, se ahorra cuando se pagan las cuotas de un crédito.

Priorizar objetivos

Es necesario ver el ahorro como el camino hacia la inversión, si es posible ponerle nombre y apellido.

La diferencia entre ahorrar e invertir es que al ahorrar estamos guardando nuestro dinero para darle un uso futuro; es decir, renunciamos a consumir hoy para hacerlo más adelante o para pagar lo que consumimos en el pasado, mientras que al invertir se busca incrementar el monto a través del concepto de rentabilidad o ganancia. "El ahorro es el mejor camino hacia la inversión", insiste la experta.

Pero antes de sumergirnos en la gama de opciones que ofrece el sistema financiero costarricense es indispensable identificar el perfil.

"Conocer nuestro perfil de inversionista nos permitirá entender cuáles opciones encajan mejor en nuestras decisiones. Esto lo hacemos comúnmente cuando adquirimos bienes; por ejemplo, al elegir una camisa buscamos la talla que nos corresponde, no se compra una más pequeña o una más grande. De eso se trata el perfil de inversionista: saber cuál es la talla de nuestra camisa, financieramente hablando", comenta Castro.

"El perfil del inversionista es el conjunto de características que hacen que un producto financiero se ajuste o no a una persona. Descubra el suyo e infórmese sobre sus posibilidades."

El perfil del inversionista es el conjunto de características que hacen que un producto financiero se ajuste o no a una persona. De acuerdo con la Sugeval, parte de la labor de asesoría de las entidades del sistema financiero es aplicar un instrumento que le guiará en la selección.

Defina el objetivo y el horizonte de la inversión, trate de puntualizar una finalidad para ese dinero; por ejemplo ahorrar para viajar, para tener un seguro, para la universidad de los hijos, para el retiro, entre otros fines. Este objetivo es el que determinará el plazo en el cual se realice la inversión.

Es indispensable estar claros en que existe un posible riesgo y ante esto debemos saber cuánto estoy dispuesta a perder con la expectativa de ganar más. En muchos casos la respuesta está estrechamente ligada con la experiencia en anteriores inversiones.

Víctor Rodríguez, director de banca para el desarrollo del Banco Popular, asegura que lo primero para iniciar con una inversión es aprender ahorrar, pues asegura que el ahorro no es una costumbre muy arraigada en nuestro país. "El tema de crear un hábito es súper difícil porque es cultural. No lo tenía ni mi mamá, ni mi papá, ni mis abuelos y es necesario romper esa barrera", comenta.

Para ello recomienda contar con herramientas financieras e iniciar desde muy temprana edad. Por ejemplo, las cuentas de ahorro, que a su vez están ligadas a cuentas corrientes.


Asegura que el hábito se crea en el momento en que no se sienta que se está reduciendo ese dinero y afirma que cuando una persona se propone ahorrar es más sencillo si adquiere un instrumento financiero. "Difícilmente van a tomar el tiempo para ir al banco y depositar en una cuenta adicional. Por lo general inician en enero, se mantienen en febrero, pero en marzo se registra una caída, porque ya surgen otros imprevistos", advierte Rodríguez.

Cynthia Zapata, directora de la Oficina de Apoyo al Consumidor del Ministerio de Economía Industria y Comercio (MEIC), dice que lo ideal es guardar un porcentaje superior a un 30% de los ingresos, con el fin de tener un margen de acción en caso de situaciones imprevistas. Este fondo le permitirá mantenerse durante por lo menos seis meses. Una vez que cumple con este tope puede pensar en otros proyectos, lo cual dependerá de la etapa de la vida en la que se encuentre y de sus prioridades.

"Ahorre lo que sea, trate al menos de reservar un 50% de lo que ahorró y analice otras opciones de inversión como los fondos cerrados, cuentas de ahorro (que están asociadas en algunos casos a tarjetas de crédito o de ahorro), certificados de depósito a plazo e inversiones a largo plazo".

Para Zapata existen dos tipos de ahorrantes: el que no tiene dificultad en guardar el dinero y crear el ahorro; y el que definitivamente no tiene esa costumbre, a los segundos se les aconseja ahorrar con finalidades específicas como pago de marchamo, vivienda, carro, etc.

"El ahorro como el camino hacia la inversión: La diferencia entre ahorrar e invertir es que al ahorrar estamos guardando nuestro dinero para darle un uso futuro; mientras que al invertir se busca incrementar el monto a través del concepto de rentabilidad."

Educación financiera

Aprender a leer la letra pequeña es una de las recomendaciones de Zapata, pues asegura que existen planes en los que retirar el dinero antes de tiempo podría significar una multa sobre los intereses ganados. La funcionaria señala que antes de decidirse por una alternativa se debe consultar sobre los posibles gastos asociados, como el pago de comisiones o riesgos de pérdida en caso de tasas variables; además si no sabe cómo interpretar un estado de cuenta, pregunte y aprenda a leerlos.

En este sentido, la representante de Sugeval mencionó que de la misma forma en la que existen dependientes en las tiendas –que buscan las prendas acorde a las necesidades del cliente– las entidades del sistema financiero (bancos, puestos de bolsa, sociedades de fondos de inversión, operadoras de pensiones, aseguradoras, asociaciones solidaristas) cuentan con personal especializado para orientar en la elección de los productos financieros que mejor se ajusten a sus necesidades.

La siguiente etapa requiere de compromisos por parte del inversionista y tiene que ver con informarse en todo momento sobre lo que ocurra con sus inversiones. Evite invertir en instrumentos que no comprenda o dejarse presionar para tomar una decisión de inversión.

PUBLICADO: 13 de Marzo, 2015 AUTOR:

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