Adriana Solano y Eduardo Cambronero son un par de ticos aficionados al ciclismo. Juntos, llevan cerca de cinco años de andar sobre dos ruedas. Su pasión los ha llevado a decenas de rincones de nuestro país, en uno de ellos Lulo, como le dicen a Eduardo, tomó toda la valentía posible y le propuso matrimonio a Adri.

Se podría decir que esta es una historia de amor como tantas que hay. No obstante, en esta pareja lo que priva es ni más ni menos que el ciclismo.

Como dice el dicho, "el que se casa, casa quiere". Ellos tienen la suya y, al igual que muchas parejas, van a paso lento en la tarea de recaudar todo lo que se requiere. A pesar de ello, donde Adri y Lulo puede faltar el destapacorchos y quizá un par de individuales para los invitados, pero jamás faltará una llave allen y mucho menos un par de neumáticos nuevos.

Algo tenemos claro: no es que no puedan comprar el destapacorcho. Es que su prioridad está en el ciclismo.

Es así como Adry y Lulo se preparan para su "romántica y loca" luna de miel. Esta pareja de cleteadores apostaron todo por participar el próximo abril en una de las carreras de ciclismo en la que la pasión, el reto y sacrificios son la clave para llegar al final.

Se trata de la ruta Titan Desert 2017, la cual se realizará en Marruecos durante seis días seguidos. En total recorrerán 700 kilómetros entre desierto, montaña, dunas y mucho (realmente mucho) sol. Este evento está entre las cinco pruebas de Mountain Bike más exigentes del mundo.

"Este es un sueño que lo hicimos nuestro. Lo veíamos como algo imposible, pero nos gustan los retos y este es un sacrificio por el que estamos luchando", dice Adriana, quien además será la primera costarricense en participar en la competencia.

Trabajo. Esta pareja es como la mayoría de los ticos de a pie, a quienes las cosas nos cuestan. Lo cierto es que para lograr competir en el Titan la pareja lleva ahorrando poco más de dos años, limitando algunas salidas y reduciendo "gustitos" para así lograr financiar su viaje.

Pero el dinero no lo es todo, la preparación física y mental es vital para lo que les espera. "Ir a la carrera es afrontar lo que somos capaces de hacer".

Ambos son profesionales y cuentan con un empleo que les exige un horario de oficina. Ingresan a las 7 a.m. al trabajo pero su día inicia unas tres horas antes cuando salen a la calle a entrenar, la segunda jornada de entrenamiento la hacen en rodillo y, ahora, deben dividir su tiempo con el trabajo en el gimnasio.

En definitiva, tener un empleo y convertirse en atleta no es cosa fácil.

La competencia. La carrera inicia el próximo 30 de abril y durante seis días, los cerca de 500 competidores andarán a través del desierto demostrando a sí mismos de lo son capaces.

Según explica Eduardo, una vez montado en el chárter que los lleva de España a Marruecos los competidores solo deberán de preocuparse por pedalear.

Quienes participen dormirán la primera noche en un hotel, de ahí a la mañana siguiente arrancarán con todo lo que tengan para completar la primera ruta hasta llegar a su primer campamento en medio de la nada.

PUBLICIDAD

Ahí se alimentarán, recibirán atención médica y de terapia, también contarán con servicio de mecánica para las bicicletas. Cada día su equipo y sus cosas serán movidas por los organizadores de la carrera hasta el siguiente punto, excepto el día que realicen la llamada ruta maratón, en esta etapa deberán cargar ellos mismos los elementos que deban usar para pasar la noche.

"Uno de nuestros temores es el clima. Por más que entrenemos acá no vamos a tener condiciones similares. La humedad relativa allá es muy baja. Por el día vamos a tener hasta 40 grados de temperatura y por las noches baja a 10", contaba Eduardo.

Para los padres de Eduardo el asunto no es jugando, ellos son médicos y saben que una deshidratación puede llegar a complicarles su estado de salud.

"La idea es estar bien hidratados, no hay que esperar a que nos dé sed para tomar agua. Podemos llevar tres litros de agua con nosotros y llenar en los puntos de asistencia", justifica Lulo.

Pasada esta noche tendrán que enfrentar la ruta más dura la carrera. De esta forma, el agotamiento por una mala noche y el esfuerzo del día siguiente genera un filtro entre los competidores.

El tiempo es un asunto importante, no es una recreativa, es una competencia y la pareja de ticos trabaja en eso. También se enfocan en el tema de trabajo en equipo ya que participan en la categoría de "Dúo Mixto", en el que deben llegar a los puntos de control y a la meta con menos de un minuto y medio de distancia entre uno y otro.

La ubicación es otro de los retos de esta competencia. Si bien la ruta final aún no ha sido anunciada, los competidores saben que existen tramos en donde deberán usar su sentido de la orientación y un GPS para llegar a la meta.

"Sabemos que vamos a pasar momentos duros donde vamos a querer botar la toalla, pero es aquí donde no tenemos que apoyar el uno al otro", afirma Eduardo.

Apoyo. "Este es nuestro sueño y el de muchos ciclistas, si bien nosotros lo estamos logrando muchos otros se enfrentan a limitaciones que se los impiden y por eso quisimos compartir nuestra experiencia a través de Facebook", justifica Adriana.

Esta pareja decidió en noviembre abrir su página "2 ticos para Titan Desert 2017" en esa red social, desde donde reciben apoyo y cuentan un poco de su proceso de preparación.

Por ahora su mayor patrocinador es el Gimnasio Arena Trek.

Esperamos saber más de Adri y Lulo, y poder contar más adelante cuál fue la historia de dos ticos en la Titan de Marruecos.

Etiquetado como:
  • Titan Desert 2017
  • 2 ticos en TItan Desert 2017
  • ciclismo
  • mtb
  • carrera
  • competencia
  • Marruecos
  • luna de miel