Mónica Morales.20 agosto

Hay un paso indispensable en todo ritual de belleza: la exfoliación. Esta nos ayuda a mejorar la textura de la piel, destapar los poros e, incluso, reducir las líneas de expresión. Se puede exfoliar todo el cuerpo, pero se debe prestar especial atención a las zonas expuestas a la contaminación del ambiente, por ejemplo el rostro, los labios, el cuello y los brazos, así como a las partes del cuerpo con tendencia a ser ásperas, como los codos, las manos y los pies.

El resultado de una adecuada exfoliación es una piel más luminosa y suave, mucho más permeable para recibir los elementos hidratantes y nutrientes de los serums y cremas.

Hay algunas recomendaciones a considerar. Antes de iniciar, siempre humedezca la zona a tratar y aplique el exfoliante casero realizando suaves movimientos circulares.

Se recomienda exfoliarse la piel seca una vez a la semana; las pieles sensibles, cada diez días; pieles grasas, una o dos veces por semana; y, en el caso de pieles acnéicas, es aconsejable evitar este paso y, más bien, consultar el tratamiento adecuado a un dermatólogo.

Tampoco es recomendable exfoliar áreas muy delicadas del cuerpo, como los senos o el contorno de los ojos, ni la piel irritada por el sol o por tratamientos estéticos, como los peelings.

Después exfoliarse con alguna de las opciones que le ofrecemos, recuerde aplicar crema hidratante y bloqueador solar. Su piel quedará rejuvenecida, pero también más sensible.

Acá le brindamos algunas recetas que fácilmente puede preparar y aplicarse en casa:

1. Aceite de almendras y azúcar: Este es un exfoliante ideal para los pies, ya que el aceite de almendras nutre, sana y humecta la piel agrietada, además de tener un efecto calmante. Una cucharada de este aceite, junto con dos cucharadas de azúcar, son la mezcla perfecta para eliminar las células muertas en los pies. Enjuague con agua tibia para finalizar.

2. Aceite de oliva y azúcar: Mezcle 1/4 de taza de azúcar con tres cucharadas de aceite de oliva. Úselo sobre todo el cuerpo mientras se ducha.

3. Azúcar morena: Combine un poco de azúcar morena con su crema limpiadora. Con el rostro húmedo, aplique la mezcla con movimientos circulares. Luego retire con agua tibia.

4. Azúcar y limón: En un recipiente, agregue dos cucharadas de azúcar y el jugo de medio limón. Aplique en la cara limpia y húmeda. Deje actuar por cinco minutos y remueva con agua. Este exfoliante es recomendado para aplicárselo en las noches.

5. Café: Agregue un poco de café a la crema limpiadora que usa con regularidad. Humedezca el rostro y aplique con movimientos circulares. Luego lave con agua tibia.

6. Granola: Revuelva media taza de granola con agua caliente hasta obtener una pasta. Humedezca su rostro y aplíquela sobre el cutis. Lávese con agua para retirar.

7. Leche y avena: Mezcle dos cucharadas de leche en polvo, media taza de avena molida y una cucharadita de maicena. Agregue agua, poco a poco, hasta formar una pasta y aplíquela sobre el rostro y el cuello. Remueva con agua.

8. Miel y linaza: Mezcle una taza de miel con 1/2 vaso de agua tibia. Después, añada 25 gramos de linaza y revuelva. Ponga esta mezcla en la refrigeradora por tres horas. Una vez lista, aplique sobre codos y rodillas para lograr más suavidad en estas áreas. Finalmente, lávese con agua tibia.

9. Sal y aceite de coco: Este exfoliante natural es bueno para todo tipo de piel. Mezcle ¼ de taza de sal de mar y ¼ de taza de aceite de coco. Masajee sobre la piel húmeda y retire con agua tibia.

10. Chocolate: Revuelva ½ taza de azúcar, ¼ de taza de aceite de oliva y dos cucharadas de cacao en polvo. Esta mezcla puede durar hasta cuatro días si se guarda bien tapada en un lugar fresco. Aplíquese el exfoliante de chocolate mientras se baña y enjuáguese como de costumbre.