Cecilia López.8 enero

Mantener la hidratación de nuestro organismo, por dentro y por fuera, es uno de los mayores retos de la temporada de verano, pues exponernos a altas temperaturas y a la radiación solar son factores que pueden perjudicar la piel, por eso debemos procurar cuidarla siempre, pero con mayor énfasis en esta época.

Por las mañanas, después de la limpieza facial diaria, aplíquese un sérum y crema hidratante que contenga protector solar, de esta manera empezará el día con un gran escudo protector para su cutis, que bloqueará los agentes dañinos que hay en el ambiente.

El sérum facial suele ser más fluido que la crema ordinaria, ya que contiene ingredientes activos altamente concentrados que no aportan grasa y logra penetrar fácilmente en las capas más profundas de la piel para nutrirla. Este producto es perfecto para cutis muy deshidratados o expuestos a condiciones de frío o calor extremo.

Antes de irse a dormir, es importante que utilice un hidratante para hacerle frente a la sequedad y a la deshidratación, y que actúe mientras usted descansa. Además, esto le ayudará a acelerar el proceso de regeneración celular. Para la noche, recuerde buscar una crema facial más densa y que preferiblemente aporte aceites naturales.

Le mostramos otros tips que le ayudarán a disfrutar de la época soleada con una piel hidratada y sana:

1. Mantenga una higiene facial diaria: Para mantener la piel suave y fresca es necesario limpiar el rostro diariamente, por las mañanas y antes de dormir. Prefiera terminar su limpieza con agua fría para cerrar los poros y ayudar a la hidratación. Jamás se olvide de remover el maquillaje antes de dormir, para dejar que la piel respire.

2. Deje en paz los granitos: Cuando nos vemos algún granito o punto negro, lo primero que se nos viene a la mente es removerlo, pero eso es un grave error, ya que se debe tener especial cuidado para prevenir lesiones faciales, evitar inflamar el rostro y posibles marcas en el cutis.

3. Exfoliar el rostro una vez a la semana: Debido a que la piel se regenera todos los días, es importante utilizar exfoliador para remover las células muertas acumuladas, de esta manera dejaremos que nuestra piel respire y obtendremos un cutis suave y brillante. Eso sí, la exfoliación nunca se debe hacer antes de exponerse al sol, ya que esto puede ocasionar manchas.

4. Descanse: Si bien a todos nos encanta dormir, esto no solo logra que nuestro organismo funcione correctamente, pero también nos hace lucir más bellas. Cuando dormimos, nuestra piel regenera tejidos y células, por lo que si no duerme las horas necesarias, la piel no contará con el suficiente tiempo para renovarse.

5. Protégase del sol: Debemos procurar cuidar nuestra piel de los rayos UVA y UVB, para evitar que poco a poco aparezcan arrugas y manchas en el cutis. Elija el correcto protector solar con protección alta de mínimo 30 FPS y preferiblemente en crema, para que aporte una extra hidratación, en caso de tener la piel grasa, opte por otros productos como geles solares.

6. Utilice productos de calidad: Algunas veces lo barato sale caro, y la piel del rostro no es algo con lo que debamos jugar, por este motivo mejor opte por productos de buena calidad. Debemos pensar en un buen producto facial como una necesidad y no como un lujo, para conseguir una piel suave e hidratada.

7. Beba agua diariamente: Tener una piel hidratada empieza desde adentro, por eso tomar 2 litros de agua diariamente es vital para conseguir una correcta hidratación de cutis. El líquido actúa llegando a las capas más profundas de la piel, para dar como resultado un rostro brillante y suave.

8. Dieta saludable: Como se dijo anteriormente, tener una piel sana empieza desde adentro, si se ingiere comida grasienta, hará que tengamos una piel más grasa. Por eso es recomendable seguir una dieta saludable, en la que se evite la comida chatarra.

9. Evite el alcohol y el tabaco: Estas sustancias, a pesar de que nos pueden hacer pasar un buen momento, son muy dañinas para nuestra salud y piel. El tabaco provoca la pérdida de vitaminas A y C, necesarias para el colágeno de la dermis, la capa gruesa de tejido que forma la piel. La pérdida de estas vitaminas provoca un tono apagado de la piel y la aparición de arrugas.

En el caso del alcohol, además de afectar directamente el hígado, también lo es para la piel, ya que deshidrata y puede provocar la aparición de acné. Tomarse unos tragos de vez en cuando no afectará tan radicalmente, lo importante es no ser excesivos con el consumo de estas sustancias para cuidar nuestra salud y piel.

10. ¡Sonría!: Por más cliché que suene, sonreír activa los músculos faciales y genera endorfinas que logran que la piel luzca más radiante, otro motivo por el cual nunca debemos dejar de sonreír.