Andrea González Mesén.21 febrero

¿Sabía qué... la percepción que otros tengan de nosotros dependerá en gran manera de la imagen física? Si se logra persuadir a través de ella, ya tendrá ganado un 93% de esa comunicación no verbal y le será más sencillo que le crean lo que está diciendo.

Se dice que nuestros códigos de imagen transmiten sensaciones de serenidad, fortaleza, seriedad, creatividad. Algo tenemos que tener claro, nuestra imagen no es necesariamente la referencia de si nos vemos guapos o no, sino que influye en aspectos como la aptitud y el encontrarnos con nosotros mismos.

Esta imagen personal tendrá influencia en la imagen de nuestra propia empresa, profesión y relaciones sociales personales.

“La imagen es poder y a través de ella se pueden abrir puertas, o bien cerrarlas. Por ejemplo, si nos comparamos con un producto en el mercado, el empaque será sin duda lo que nos permita ser comprados, así sucede con nuestra imagen, a través de ella podemos posicionar una idea, nuestra marca y alcanzar objetivos”, comentó Luigina Campos, experta en imagen personal.

Cualquier sensación que tengamos se transmite a través de nuestro aspecto y es lo que se conoce como comunicación no verbal, convirtiéndose en nuestra carta de presentación ante clientes, entidades financieras, compañeros de trabajo…

Las prenda que use serán su voz pasiva. Su imagen puede reflejar su personalidad.
Las prenda que use serán su voz pasiva. Su imagen puede reflejar su personalidad.

Los expertos de Charada, asesores de imagen personal, explican que para comunicar con la imagen, utilizamos lo que se conoce como códigos de imagen. Colores, formas y volúmenes de nuestra ropa, peinado, maquillaje, complementos. Todo esto y mucho más componen nuestros propios códigos de imagen.

La sicología del color es un elemento que nos puede ayudar a reflejar la imagen que buscamos y nuestra personalidad. Por ejemplo, el azul es sinónimo de seriedad, el negro crea distancia, el rosado aporta dulzura.

Campos es enfática en que cada persona tiene un contexto distinto, por lo que no existe una receta estándar y para hacer las cosas de forma correcta debe crear su propio concepto de imagen. ¿qué desea reflejar?, ¿en qué entorno se desenvuelve?, ¿qué esperan de su imagen?, ¿qué está proyectando actualmente?

“Una vez que defina estos aspectos, puede decidir qué prendas adicionar a su guardarropa, ya sean más formales, con más líneas angulares y colores más sobrios; o más bien, un estilo más dinámico, con texturas o colores que me permitan verse más accesible”, aconseja Campos.

El enfoque final deberá ser el de potenciar nuestras virtudes, dar valor a nuestra imagen y marcar la diferencia.

Recuerde que todo lo que lleva puesto se convierte en una voz silenciosa, es nuestra comunicación no verbal.

Un vestuario correcto puede ayudar a aumentar su confianza y la que transmite, aumenta la seguridad, el autoestima, el poder de influencia y la credibilidad.