Mónica Morales.3 julio

Con la llegada del receso escolar de medio período, miles de jóvenes y sus familias aprovechan las vacaciones para pasear, y aunque para ellos signifique descanso, al cabello le esperan días de intenso trajín.

La exposición al sol, el cloro de las piscinas y la sal del mar pueden causar daños a la hebra o al cuero cabelludo, advirtió la estilista Johanna Tercero, fundadora del Centro de Restauración Capilar y Coloración que lleva su nombre.

“Las vacaciones son el mejor momento para ponerle atención al cabello, ya que los cambios repentinos de clima hacen que sufra si no está preparado de la manera correcta”, advirtió la experta.

Tercero dijo que tanto niños como adultos se exponen por igual al clima. “La protección es para toda la familia. Es importante tener el diagnóstico apropiado de un profesional que se enfoque en reparar y evitar los daños en cuero cabelludo y hebra”, enfatizó.

Cuidados esenciales

¿Qué medidas pueden adoptarse durante las vacaciones? Johanna Tercero señaló tres primordiales:

1. Si se va a sumergir en agua de mar o en la piscina, utilice una mascarilla protectora contra los rayos UV. Lávese el cabello tan pronto como le sea posible. No exponga el cabello mucho tiempo al agua del mar o a la piscina.

2. Después de lavarlo, huméctelo con alguna mascarilla hidratante recomendada por un profesional del cabello.

3. Evite la exposición directa al sol mediante el uso de gorras o sombreros cuando se esté al aire libre.

Antes de salir de casa

Si usted todavía no sale de viaje, todavía está a tiempo de someterse a sesiones de humectación por parte de parte de algún profesional.

Tome en cuenta que el frizz (cabello reventado) aumenta con la humedad. “Los cabellos que más deben ser cuidados son los que tienen decoloraciones, ya sean con técnicas de ‘mechitas’, balayage, tiger eye o decoloraciones completas, pues están más expuestos a una quemadura de hebra irreversible.

“Las chicas y chicos que tienen keratinas o alisantes notarán que el cabello va perdiendo el producto debido al efecto del cloro de la piscina o a la sal del mar. Por dicha existen alisantes a base de agua de coco y células madre de manzana y uvas que soportan esas inclemencias. Antes de irnos de vacaciones, busquemos con un profesional cómo nutrir el cabello y, al regresar, evaluemos los daños. Es importante ponernos en control”, recomendó Johanna Tercero.