Mónica Morales.23 septiembre

Si bien envejecer es un proceso natural del tiempo, en ocasiones puede verse alterado y acelerarse debido a ciertas situaciones afectando cada uno de nuestros órganos, incluido el cabello.

Desbalances hormonales, estrés y deficiencias en la alimentación, son algunos factores internos que impactan en la salud y la apariencia del cabello.

Las decoloraciones constantes sin prodigar los cuidados adecuados en cuanto a volumen y tiempo de aplicación del peróxido; así como la exposición al calor de manera continua y prolongada sin tratamientos que eviten la resequedad, forman parte de las principales causas externas de una melena con apariencia opaca, seca y quebradiza.

El uso de cosméticos y técnicas de peinado o acabado que no responden a las necesidades que tiene el cabello, es otro aspecto que puede generar un envejecimiento prematuro del mismo.

“Antes de cualquier procedimiento, hay que analizar la condición del cabello. Y, a partir de este diagnóstico, exponerle a la persona los pasos a seguir que más se ajusten o respondan a su caso”, indica Carlos Cuesta, Hair & Makeup Artist y fundador del estudio de belleza Capello.

¡Restáurelo!

Recobrar la lozanía del cabello es un proceso gradual, en el que intervienen diversos elementos tanto externos como internos.

Entre los primeros, destacan los productos diseñados para ofrecer hidratación profunda. El especialista recomienda aplicar al cabello tratamientos que permitan ir recuperando minerales y vitaminas que ayuden a nutrir y fortalecer la fibra capilar.

Los productos híbridos, que cada día adquieren mayor auge en el mercado de cosméticos, son otros grandes aliados en el proceso.

“Estos productos no solo cumplen con su función práctica, sino que también incluyen beneficios especiales como ingredientes y tecnologías que le ofrecen a la persona más oportunidades para cuidar de su cabello”, agrega el profesional.

Gracias a sus propiedades hidratantes y regenerativas, los aceites de argán, moringa, marula y rosas, así como la biotina, forman parte de esos ingredientes que caracterizan a esa nueva tendencia en la industria cosmética.

“Si hablamos de factores internos, la alimentación encabeza la lista. Diferentes estudios sugieren el consumo de alimentos ricos en minerales como zinc y magnesio, así como en vitaminas del complejo B, entre las que se cuenta la biotina, para restaurar la salud del cabello”, añade Cuesta.

Antes del cambio

El experto recomienda hidratar intensivamente el cabello previo a realizar cualquier modificación en la estructura del mismo (alaciado, rizado).

Cuando los cabellos han sido muy procesados químicamente y no han recibido los tratamientos apropiados, la falta de humectación acarrea el riesgo de alterar los resultados.

La melena entonces puede no mantenerse tan lisa como se desea, los rizos no conservar su forma o el color no exhibir su máxima intensidad, entre otras posibles situaciones.

“Aunque la gran mayoría de productos para lograr acabados lacios o rizados incluyen ingredientes que aportan nutrientes, puede que estos no basten para satisfacer las necesidades de hidratación que tenga el cabello, lo que impactaría en el resultado final del look”, concluye Cuesta.

Fuente: Carlos Cuesta, Hair & Makeup Artist (Tel.: 2279-8252 / www.carloscuestabeauty.com / Instagram: @Carlos Cuesta Beauty).