Cecilia López.18 septiembre

Solemos lavarnos el cabello con acondicionadores y de vez en cuando utilizamos mascarillas para mantenerlo saludable; pero olvidamos que, al igual que nuestra cara, el cuero cabelludo se obstruye de piel muerta y por ende necesita de una exfoliación de vez en cuando para una correcta renovación celular.

La exfoliación capilar sirve para eliminar las células muertas, el exceso de sebo, caspa o residuos de productos que pueden asfixiar el folículo piloso. Es recomendable realizar la exfoliación en el cabello cada tres semanas.

Cuando lo aplicamos, se desobstruyen los poros y se oxigena la piel de la cabeza. Esto ayudará a desaparecer problemas de caspa y descamación, además, la suciedad que se puede encontrar en el cuero cabelludo provoca que el folículo se asfixie y que el pelo no crezca.

Los exfoliantes capilares se pueden comprar en el supermercado, o bien se pueden realizar en la casa.

Exfoliante casero

Es muy sencillo y rápido de preparar, los ingredientes que se necesitan son: dos cucharadas de azúcar morena y una cucharada de aceite de almendras dulces.

Estos deben mezclarse bien y, después de humedecer el cabello, aplicarlo por 5 minutos mientras se masajea el cuero cabelludo.

Masajear el cuero cabelludo por unos minutos removerá las células muertas.
Masajear el cuero cabelludo por unos minutos removerá las células muertas.

En caso de no tener aceite de almendras, también se puede sustituir por dos cucharadas de miel, para lograr que el cabello luzca brillante y sedoso. Además esta estrategia evitará la caída del cabello, ya que estimula la circulación y se reciben más nutrientes.

Como todo en la vida, el exceso es malo. No debemos excedernos al exfoliar el cuero cabelludo, ya que al aplicar este remedio se estimula la secreción de las glándulas sebáceas y si retiramos más sebo del debido puede terminar en un efecto rebote, es decir, se generarán más de la cuenta.