Andrea González Mesén.26 marzo

La tendencia de jugar con colores más en este verano es sin duda de las cosas divertidas del mundo de la belleza. Sin embargo, para no caer en error y realmente lucir los tonos que nos quedan bien debemos conocer lo básico de lo que los expertos: la colorimetría o circulo cromático.

La primera guía, según la maquillista Velvet Salas, es identificando si son los tonos fríos o los tonos calidos los que mejor se ajustan a nosotros. Este dependerá del color de piel, el tono de los ojos y el color de cabello.

Debemos saber que el rojo, amarillo y naranja son los cálidos; mientras que los tonos azules, violetas y verdes son llamados fríos. Entonces, bajo la misma línea si su piel es color verde olivo, crema, rosado, blanca o tiene un ligero azúl es fría, y si por el contrario tiende a ponerse dorada cuando se broncea o es rojiza, su piel es cálida.

Los colores cálidos (rojo, naranja y amarillo) son luminosos, energéticos y tienden a crear volumen.
Los colores cálidos (rojo, naranja y amarillo) son luminosos, energéticos y tienden a crear volumen.

Conocer esta premicia es básico para elegir por ejemplo la base adecuadada: amarillas, o mieles para cálidas; azuladas o rosas para frías. Esta misma lógica funciona para bronceadores, labiales y sombras. Así si sus rasgos son calídas prefiera los tonos cálidos, lo mismo con los fríos.

Quitarle protagonismo a manchas u ojeras es otra de las funciones de conocer el circulo cromático. Esto a través del uso de colores complementarios sobre lo que se desea neutralizar, aquellos que están al otro extremo del círculo.

Por ejemplo, si la ojera azul o violeta lo ideal es utilizar un corrector complemetario, en este caso el amarillo. Si la ojera es verde puede usar rojo, y así sucesivamente.

Los colores complementarios no solo neutralizan a su opuesto. Si se emplean de forma paralela, como en las sombras, es una excelente herramienta para realzar tonos como sucede al maquillar un ojo azul con tintes naranja.

Los colores fríos, como el azul, tienden a dar profundidad y no crean volumen.
Los colores fríos, como el azul, tienden a dar profundidad y no crean volumen.

Carlos Cuesta, maquillador profesional de Covergirl, advierte tener cuidado con el color del labial para eviar destacar el color amarillo de los dientes.

Afirma que la forma de no equivocarse al mezclar tonos es uniendo únicamente tonos cálidos, como el cobre con dorado, o solo fríos, como el violeta y el azul.

Si desea maquillar su rostro con referencia al color de sus ojos puede utilizar un tono justo al lado del color primario de su iris. Es decir, si su ojos son café claro significa que cae en la categoría de los naranja. En este caso debe elegir un color que esté justo al lado: amarillos-naranja o rojos (esto incluye cualquiera de toda su gama como el dorado).