Cecilia López.4 marzo

Los productos naturales son una excelente alternativa para los tratamientos médicos o estéticos, en el caso de las propiedades curativas que brindan los distintos tipos de fangos hacen que su fusión sea el complemento ideal para la salud y la belleza.

Esta técnica milenaria ha recobrado su popularidad y ahora es tendencia entre los amantes de los spas. Si bien muchos años atrás se utilizaba en el antiguo Egipto para tratar inflamaciones y heridas cutáneas, la ciencia ha desplazado el lodo del ámbito médico para consagrarlo como uno de los elementos naturales más efectivos en tratamientos de belleza.

Pero, ¿qué es lo que tiene el lodo que lo hace tan efectivo? Todo se define en los minerales. El barro comprende de minerales como silicio, magnesio, sulfuro, potasio, azufre, yodo y zinc, los cuales contienen numerosas propiedades que ayudan al bienestar de nuestro cuerpo.

El silicio, por ejemplo, promueve la producción de colágeno, evitando las estrías y arrugas, el zinc y las sales de magnesio ayudan a sanar los trastornos inflamatorios de la piel y articulaciones y el azufre trata todas las irritaciones e infecciones de la piel, incluido el acné.

En Costa Rica, la empresa Biosfera utiliza el agua termal, frutas orgánicas autóctonas, raíces, especias, agua de mar, agua termomineral y materias primas 100% naturales de suelos costarricenses. Estas mezclas dan como resultado productos perfectos para desintoxicar la piel.

Existen 3 principales tipos de barros, con propiedades determinadas por su procedencia:

Fango termal: Se encuentra compuesto por arcillas y agua termal, la cual trata las arrugas, celulitis, flacidez y estrías.

Fango marino: Como su nombre lo indica, este tipo de barro contiene sales arrastradas por las aguas del mar, además, lleva algas microscópicas con propiedades nutritivas y limpiadoras.

Fango volcánico: Está formado por ceniza y agua termal y es uno de los barros con mayor cantidad de minerales que regeneran la epidermis con todas sus propiedades.

Maria Laura Quesada, propietaria de Biosfera, explicó que el barro volcánico por sí solo tiene una concentración de minerales muy alta, es decir, contiene más azufre, por lo que se debe combinar con otro producto para bajar su ph. Sin embargo, el azufre siempre es maravilloso para problemas dermatológicos, ayuda a relajar los músculos y también funciona como antibacterial. No obstante, advierte que no se debe utilizar muy seguido, ya que tiende a resecar la piel.

¿Es lo mismo la arcilla que el barro?

Aunque compartan propiedades, la respuesta es no, la arcilla y el barro contienen compuestos diferentes y por ende se podrían utilizar para distintos motivos.

“La arcilla está seca, se utiliza agregándole líquidos aparte y el fango se encuentra de una misma naciente no se le debe agregar producto. Los beneficios no son los mismos pero realmente son muy similares, ya que ayudan a la desintoxicación del cuerpo y ambos tratamientos liberan las toxinas”, indicó Viviana Monge, encarga del Spa en el Hotel Río Perlas Spa & Resort.

Existen arcillas con colores diferentes y cada una tiene sus propiedades. Según Monge, los colores definen la cantidad de hierro y calcio de la arcilla; los de colores más fuertes e intensos son los que contienen más cantidad de minerales.

Principales tipos de arcilla

Arcilla roja: Es una de las más utilizadas, debido a su alto contenido de óxido de hierro. Esta ayuda a tratar la rigidez en las articulaciones y baja la temperatura corporal.

Arcilla blanca: Considerada como la arcilla más pura, este tipo contiene silicio y aluminio, funciona como antibacterial, antiinflamatorio y cicatrizante.

Arcilla negra: Procedente de lava volcánica, la arcilla negra es utilizada para pieles grasas como antiinflamatoria y reguladora capilar.

Arcilla verde: Contiene un alto nivel de magnesio, sílice y potasio. Funciona como analgésico, desintoxicante, antifúngica y cicatrizante.

Beneficios del barro
  • Propiedades curativas, ya que es un antiséptico natural y regenerador de células.
  • Tiene propiedades antibacterianas y cicatrizantes.
  • Rejuvenece la piel porque la depura, tonifica y oxigena las células, aportando luminosidad.
  • Desintoxica el cuerpo, mediante tratamientos sacan las toxinas del organismo.
  • Elimina manchas del rostro mediante las mascarillas constantes.
  • Remineraliza la piel con la aplicación de mascarillas y envolturas.
  • Tiene un efecto antienvejecimiento, porque se regeneran las células, oxigenando la piel y a la vez elimina las células muertas.
  • Funciona como antiinflamatorio y analgésico.
  • Alivia dolores en zona de riñones y dolores menstruales en el vientre bajo.
  • Tiene un efecto regenerante en pieles sensibles, para personas que sufren psoriasis, quemaduras o rosácea.
Tratamientos de spa

Envolturas corporales, masajes y faciales son algunos de los tratamientos que incluyen al barro volcánico como su protagonista.

Arlene Quirós, gerente del spa del hotel Arenal Nayara, asegura que el primer paso es preparar la piel para que reciba los beneficios de este producto, entre los cuales destaca ser un exfoliante natural y perfecto para desintoxicar y limpiar la piel.

Durante la envoltura corporal, se coloca el barro y se cubre el cuerpo con toallas calientes para que penetre en la dermis. Luego, la persona se realiza una ducha con agua tibia.

Este tratamiento es apto para todas las personas, excepto aquellas que tengan alguna contraindicación de un médico dermatólogo. Sin embargo, Quirós asegura que el barro que se utiliza es hipoalergénico.

Por su parte, el facial consiste en utilizar una mascarilla de arcilla que ayuda a controlar el acné y la piel grasa. Se puede combinar con tratamientos de miel, agua mineral o rosa mosqueta, y se debe evitar su uso en personas con cutis seco.

En el caso del masaje, se mezclan los beneficios del barro con las técnicas de relajación, utilizando una presión de suave a media. ¡Perfecto para botar toxinas y estrés!

Fuentes: Maria Laura Quesada, propietaria de Biosfera; Arlene Quirós, gerente del spa del hotel Arenal Nayara; y Viviana Monge, encarga del spa del hotel Río Perlas Spa & Resort.