Andrea González Mesén.18 febrero

Una de las recomendaciones más usuales para el cuidado de la piel es usar bloqueador solar, estemos en verano o no. Sin embargo, durante los días de fuertes vientos y mañanas frías también requiere de algunos cuidados en la piel.

El dermatólogo Juan José Rodríguez explicó que el frío causa vasoconstricción, es decir estrechamiento de los vasos sanguíneos, incluidos los pequeños vasos sanguíneos que cubren todo el cuerpo.

Este estrechamiento disminuye la irrigación de sangre en estas zonas, como consecuencia se genera falta de oxígeno y nutrientes a las células de la epidermis, provocando que la piel luzca con un aspecto apagado.

El frío constante, según el experto, provoca un retraso en la renovación celular y al acumular células muertas, la piel se ve reseca y se siente tensa, sin elasticidad ni brillo natural, volviéndola más sensible.

¿Qué hacer?

Para evitar que la piel luzca apagada es indispensable utilizar protector solar. El frío y el viento nos hace percibir temperaturas bajas en el ambiente, olvidando la hidratación y el uso de filtros. De ahí las mejillas y narices rojas, y los labios resecos.

Lo ideal en este caso es no abandonar el uso de bloqueador, pero además acompañarlo con productos como sueros, cremas hidratantes y protectores labiales.

Procure utilizar hidrantes y protectores no solo en su piel, sus labios también son delicados.
Procure utilizar hidrantes y protectores no solo en su piel, sus labios también son delicados.

“Las pieles más secas, finas y claras suelen ser más propensas al enrojecimiento cutáneo ya que tienen menos glándulas sebáceas y, por lo tanto, la barrera protectora de la piel debilitada”, mencionó Rodríguez.

Recordemos que el calor dilata los capilares, el frío los retrae. Entonces, al debilitarse se vuelven más permeables y esto puede causar cuperos visibles en la superficie de la piel, que son esos vasitos rojos que se ven muy comúnmente en la nariz.

Los vasos serán más o menos grandes y de colores que van del rojo vivo al violeta azulado. En la mayoría de los casos, la aparición es lenta y progresiva.

Para evitar su aparición utilice productos de protección solar, hidratantes y productos que mantengan la piel humectada en los casos de mayor sensibilidad al frío o en las zonas en las que se perciban menores temperaturas.