Francesca Chinchilla.13 enero, 2017
Una uña quebrada es la pesadilla de cualquier mujer
Una uña quebrada es la pesadilla de cualquier mujer

Las uñas forman parte de la imagen de cualquier persona y hablan mucho de su personalidad. Sin embargo, el mantenerlas lindas y sobre todo pintadas cuando éstas son débiles o grasas, se convierte en todo un reto para cualquier mujer.

Por eso, le explicamos qué tipo de uña puede tener usted y le damos las recomendaciones para tratarlas dependiendo de cual sea su caso.

Uñas débiles: Aquí afectan los estados de salud como: anemia, problemas a nivel de hueso, diabetes, entre otros. Su principal característica es que se mueven como un papel y son más traslucidas.

Para la uña débil y muy delgada, use una base con fortalecedor de calcio y luego utilice el esmaltado natural.

Grasas: Su causa es genética ya que la persona nace con la uña así. Para identificarla basta con saber que un esmalte clásico le dura máximo dos días.

El tratamiento consiste en utilizar quita esmalte, luego un buffer (lima) que sirve para pulir sin maltratar y una base de tipo desengrasante. Por último, puede aplicar un esmaltado normal.

Si sus uñas no son grasas o débiles, preste atención a los siguientes tipos:

Escamadas: Se forman capas encima de la uña que hacen que esta se levante. Recuerde que la uña natural debe ser lisa y sin ningún tipo de abultamiento.

Para tratarla, puede utilizar limas de esmeril específicas para uñas naturales (nunca de metal) y realice el limado en una sola dirección.

Quebradizas: Apenas sale un pequeño borde de uña y esta se quiebra. Su causa puede ser también genética o por alguna deficiencia en la alimentación.

La recomendación es no limar los laterales de la uña porque puede quedar muy angosta y provocar que se quiebre con más facilidad. Aplique una base con fortalecedor de calcio.

Con surcos: Aunque toda uña está formada por estrías en su interior, en este tipo las estrías se tornan aún más marcadas. Es más frecuente en adultos mayores debido a que la piel se arruga, y por ende la uña también.

Aquí es muy importante el pulido con el buffer y aplicar una base de rellenador de surcos que contenga fibra de vidrio dentro del producto. De esta forma podrá rellenar para obtener como resultado uñas más lisas.

Manchada: Se ocasiona por no utilizar base antes de esmaltar y sobre todo, por usar un mismo color de esmalte durante mucho tiempo.

Esta es muy interesante debido a que se puede hacer un remedio natural. Mezcle una cucharadita de jugo de limón con una de bicarbonato de sodio, y distribuya un poco sobre cada uña utilizando un cepillo pequeño (puede ser de dientes).

Las bases que se recomiendan para cada tipo de uña, proporcionan beneficios de suma importancia independientemente de la marca que se adquiera.

  • Evitan que se manchen.
  • Siempre tienen productos fortalecedores.
  • Prolongan la duración del esmaltado.
En cualquier tipo de uña que usted tenga, el tip está en usar el buffer, luego la base y por último el esmalte normal.

Esmalte semipermanente:

Si después de buffear y aplicar la base su esmalte aún le dura muy poco, puede pasar a la opción del semipermanente. En el mercado puede encontrar algunas marcas que se adapten a su preferencia como: Shellac, ON OFF de Thuya, Just gel polish de IBD, OPI, entre otros.

Fuentes:

Patricia Chacón, especialista profesional en uñas, manos y pies de IECSA / 2222-7675.

Judith Calderón, técnica de la marca Tuhya en Súper Salón / 2210-0405.