Andrea González Mesén.20 febrero

Si ha escuchado que la piel del rostro es más delicada que la del resto del cuerpo, nunca debe olvidar que la que rodea el ojo es 10 veces más frágil. Además, el hecho de que sea tan delgada y que no cuente con tanto colágeno, elastina y glándulas sebáceas, la hace blanco fácil del aumento de color, aparición de bolsas y definición de arcos muy marcados, mejor conocidos como ojeras.

Las ojeras son zonas de hiperpigmentación (aumento del color) y edema (hinchazón) ubicadas en la zona infraocular. La acumulación de pigmento por debajo de los ojos puede responder a una producción excesiva de melanina y a la dilatación de los capilares ubicados en la superficie de la piel; mientras que las bolsas viene siendo líquido retenido.

Los factores hereditarios son la principal causa de las ojeras. Al tener esta piel tan delgada es fácil ver la acumulación de sangre en la zona. Esta situación se agrava con los bajos niveles de hierro y pobre oxigenación de los tejidos, condiciones que puede combatir con la ingesta de carnes rojas, huevos, verduras y cítricos.

No toda la grasa es mala. De hecho, la falta de adiposidad en esta zona aumenta la aparición de arcos, lo mismo que la falta de sueño y el aumento de la edad.

Las que se ven muy oscuras o profundas pueden ser consecuencia de alergias. Si aparecen bolsas al despertar es la señal que necesitaba para asegurarse de que el problema es por retención de líquidos.

¿Cómo se evitan?

Estas recomendaciones no están científicamente comprobadas pero por años han sido la solución más natural y de fácil acceso para luchar contra las bolsas y ojeras.

1. Aplique hielo: Las bajas temperaturas reducen la inflamación de los vasos sanguíneos y qué mejor que el hielo. La forma más simple es con un antifaz de gel que se congela y luego de deja reposar sobre el rostro. Pero el método casero tiene igual efectividad: tome una toalla ligera y envuelva un par de cubos de hielo y ejerza una suave presión en la ojera por unos minutos.

2. Hidrate el contorno del ojo: La piel que rodea el ojo es hasta 10 veces más delgada que el resto del cuerpo, y tiene mucha menos capacidad de auto hidratarse. Por eso necesita de ayuda extra para evitar que se extienda y se rinda a la fuerza de gravedad. La hidratación contribuye también en la elasticidad. El aceite de almendra y la sábila funcionan bastante bien. Tenga en cuenta que el exceso de productos como cremas para el rostro pueden generar la aparición de bolsas, debido a la sobre hidratación. En el mercado puede encontrar cremas, productos hidratantes y desmaquillantes exclusivos para esta parte del rostro.

3. Legendario pepino: La magia del pepino no puede faltar en la lista. Si además se utiliza frío ayuda a descongestionar las bolsas oculares. Sus vitaminas reducen la pigmentación y arrugas finas. Eso sí, su efecto es momentáneo, a no ser de que lo incluya en su rutina de maquillaje de cada mañana.

4. Alimentación: Una dieta con excesos en grasas saturadas favorece la acumulación de tejido adiposo en la zona, generando bolsas. Prefiera alimentos ricos en vitamina C, fuente de colágeno. Recuerde que el consumo excesivo de sal propicia la retención de líquidos. Tomar suficiente agua le ayudará a eliminar las toxinas que generan hinchazón en los párpados.

5. Ejercicio facial: cuando la causa es la retención de líquidos debe ejercitar la zona. Apoye los dedos en las sienes y cierre los ojos con fuerza durante 10 segundos. Esta pequeña rutina debe repetirla 10 veces, al terminar cierre los ojos y relaje el rostro durante un minuto.

Tratamientos médicos

-Limpieza adecuada con barras dermolimpiadoras
-Hidratantes ricos en ácido hialurónico
-Antioxidantes con vitamina C y E
-Cremas despigmentantes
-Peelings químicos
-Bloqueadores solares

Manos al maquillaje

Si estos remedios no son suficientes para combatir las ojeras no dude dos veces en acudir al maquillaje para lograr la apariencia de un rostro más fresco y sano.

Use un tono beige si necesita corregir pequeñas imperfecciones y ojeras no muy profundas. Los colores naranja, ocres o un beige cuando la zona es amarillenta o se vuelve morada. Para los sub tonos amarillentos un corrector rosado puede funcionar.

Cuando elija el corrector beige prefiera un tono más claro que su piel, este ayudará a conseguir un efecto de iluminador. Procure que no sea muy claro; a simple vista se puede ver bien, pero con el flash de una foto se verá blanco. Por el contrario, los más oscuros pueden aumentar la percepción de ojeras.

Antes de aplicar el corrector humecte el contorno del ojo, de esta forma evitará que se cuartee el maquillaje o se marquen las líneas de expresión. Prefiera aplicar un mínimo de base sobre el corrector para no sobrecargar la piel.

Un pincel pequeño le ayudará a cubrir la zona con más precisión, una esponja difuminadora le dará un acabado impecable y la yema del dedo anular es la más popular para aplicarlo, eso sí distribuya el producto con pequeños golpes hasta que se camufle con la piel.

Fuentes:

Carlos Cuesta, maquillador Internacional de Covergirl (Facebook: carloscuestamakeup)

Juan José Rodríguez, dermatólogo Momentum Pinares Medical Center (tel.: 8730-7266)

L´oreal Paris (http://www.loreal-paris.es)