Andrea González Mesén.22 junio

Estos días que pasamos más tiempo en casa caen súper bien para cuidar nuestra piel y mantenerla hidratada y limpia, todo mientras usamos nuestra piyama favorita, sin necesidad de preocuparnos por llegar a tiempo a la cita en la estética.

Lo natural siempre es una excelente opción. Sin embargo, es importante recordar que muchas veces los productos que conseguimos en macrobióticas o supermercados en realidad contienen ingredientes químicos que pueden dañar nuestra piel, nuestra salud y el medioambiente.

Para ir a la segura, qué mejor que preparar nuestras propias mezclas y usarlas en casa, preferiblemente durante la ducha.

Al igual que sucede con la aplicación de las cremas, lo ideal es hacerlo en el sentido contrario a los poros de la piel y hacia el corazón; es decir, empezar por los tobillos y continuar hasta la cadera. Lo mismo en los brazos: se debe iniciar en las muñecas y terminar en los hombros.

En las nalgas, torso y caderas, realice movimientos suaves en forma circular, al igual que en el rostro, siempre de arriba hacia abajo.

La intensidad dependerá de cada tipo de piel y de la actividad de cada persona. Recuerde que el objetivo es eliminar la membrana muerta para ayudarle a la epidermis a restaurarse lo antes posible.

Se recomienda aplicar el exfoliante de una a dos veces por semana para activar el sistema linfático y la circulación, así como para oxigenar la piel. Tenga cuidado: si lo hace a diario, podría generar el efecto contrario y crear el espacio perfecto para irritaciones, debido a la alteración del pH.

Consejos
  • No existe una receta única para todas las pieles. Calcule usted misma la frecuencia con la que necesita exfoliarse. Si su piel es muy grasa, quizá requiera hacerlo con más frecuencia y al contrario si es seca.
  • Exfoliar la piel ayuda a evitar vellos encarnados. Lo ideal es hacerlo un día antes de depilarla.
  • Luego de la limpieza, la piel estará receptiva a la hidratación. Este será el momento perfecto para aplicar una crema que aporte agua y nutrientes.
Cinco recetas para hacer en casa

Si lo desea, en estas preparaciones puede utilizar granos más pequeños, como sal, o versiones de azúcar menos gruesas. A todas ellas puede agregarles aceites esenciales que la ayuden a tener una experiencia aún más relajante: menta y vainilla son de los más usados.

Banano y azúcar

Ideal para pieles grasas, ya que no contiene aceites. Tres cucharadas de azúcar serán suficientes para un banano. Mezcle hasta conseguir una crema viscosa. Si desea aplicar en el rostro, no agregue azúcar.

Azúcar gruesa y aceite

Es una mezcla bastante fuerte debido a las dimensiones del grano de azúcar. Por cada cucharada de aceite de oliva, añada una de azúcar.

Esta combinación se puede almacenar durante varias semanas en un frasco de vidrio, lo que la vuelve una alternativa muy versátil para mantener cerca de la ducha. Este exfoliante es ideal para pies resecos.

Coco y azúcar morena

El aceite de coco es considerado un potente antioxidante que previene el envejecimiento prematuro de la piel, gracias a que sus proteínas contribuyen en la reparación celular. Se le atribuyen propiedades antibióticas que ayudan a contrarrestar el acné y las infecciones.

Al mezclarlo con el azúcar se potencia su capacidad para restablecer el pH neutro de la piel y eliminar grasas y el exceso de sebo. Combine ambos ingredientes en cantidades iguales.

Papaya, yogur y miel

La papaína es una enzima proveniente de la papaya, popular por su poder antiséptico, antioxidante y antinflamatorio. Esta fruta es conocida en el mundo de la estética por su poder para aclarar, restaurar y limpiar la piel.

La papaya verde contiene aún más ácidos alfa hidróxidos naturales, agentes que ayudan a eliminar las células muertas y aumentan el grosor de la capa profunda de la piel.

El yogur añade ácido láctico y la miel ayuda a retener la humedad. Por cada media taza de papaya agregue una cucharada de yogur y otra de miel.

Café contra celulitis

Las propiedades del café no solo se obtienen de una buena taza por las mañanas. Resulta que utilizar café como exfoliante puede ayudarnos a aumentar el colágeno y a desinflamar algunas zonas.

Si hace una pasta con una taza de café molido, un huevo blanco y una cucharada de aceite de oliva, tendrá la herramienta perfecta para combatir la celulitis. Aplíquela mediante movimientos circulares vigorosos, sin que lleguen a ser dolorosos. Deje actuar por 15 minutos y enjuague con agua fría.

Fuentes: Aromas para el Alma, web: aromas.co.cr; Farmacia Mifarma, web: mifarma.es; Salud y Estética, web: saludyesteticacr.com; Cosmoesfera, web: ecoosfera.com.