Por: Daniella Víquez.  13 marzo

No podemos negar que nos encantan las pestañas largas. Por eso cada vez que sale una nueva técnica para resaltarlas, volvemos nuestra mirada, a veces con recelo otras con asombro.

Este último, probablemente, sea el sentimiento que nos causa el invento de las pestañas magnéticas. En mi caso, se las vi a una prima que vive en el extranjero; me puse a investigar y encontré que en el país ya se ofrece esta popular opción.

Pude observar e intentar de cerca este novedoso producto y la verdad es que lo primero que uno piensa es ¿cómo no se me ocurrió a mí? Es relativamente sencillo, una línea de pestañas con un pequeño imán se coloca encima de la pestaña natural y otra con el lado opuesto del imán se coloca debajo de la pestaña y ¡listo! pestañas largas sin necesidad de rímel o la molesta goma de las pestañas en tiras.

La mayor ventaja de las pestañas magnéticas es la comodidad de realzar su mirada de forma instantánea. Sin embargo, hay que admitir que se requiere un poco de práctica para ponerlas, especialmente si a usted le cuesta mucho mantener el ojo abierto, porque necesita ver lo que hace. Una recomendación es poner la de arriba lo más cerca del inicio de la pestaña. Quitarlas es muy fácil y no duele absolutamente nada. Hay diferentes tipos de pestañas magnéticas: más largas, más pequeñas al inicio, entre picos, otras parejas, más largas y parejas.

Dependiendo del cuidado y uso de cada persona las pestañas magnéticas pueden durar hasta 3 meses. Algunos cuidados que hay que tener con estas pequeñas pestañas son: quitarlas para dormir, no hacer movimientos bruscos, ni mojarlas –porque el imán se puede despegar–. Además, se recomienda limpiarlas semanalmente con un hisopo y alcohol. El paquete tiene un precio de ₡15.000 y son exportadas de España.

El mundo de las extensiones de pestañas

Hay que olvidarse de las tiras de pestaña falsas o por grupos, eso está completamente out. Lo más novedoso son las extensiones de pestaña. Ahorra tiempo, evita el uso de rímel –que a largo plazo puede botar pestaña–. Además, es más práctico, quedan más voluminosas y curvas.

La extensión es una técnica no invasiva, no se toca párpado ni funículo y además, no se daña la pestaña original. El material de las extensiones son vellos sintéticos a base de acrílico, muy delgados, suaves, mantienen su curva y no pesan.

Es importante realizar una valoración previa para saber su tipo de pestaña. También para conocer el objetivo y que los especialistas puedan recomendar cuál técnica le conviene más, y finalmente, es necesario realizar una prueba de alergia.

Fast Lash:

Tienen una duración de 2 a 3 semanas. Además, tiene un precio más cómodo e ideal para actividades especiales, por ejemplo: una boda y luna de miel. Se colocan en 25 minutos. El precio es de ¢28.000.

Opciones duraderas

Estas pestañas se pueden maquillar, inclusive mojar y aguantan toda las actividades de su día a día. La caída es natural, pero se pueden hacer visitas para volver a colocar las pestañas faltantes.

Diamond Silk:

Estas pestañas se mantienen en el rostro por tiempo indefinido –recordemos que las pestañas se caen naturalmente–. Se colocan de 45 a 100 pestañas en una 1 hora y 30 minutos. Este procedimiento tiene un costo de ¢56.000.

Volumen Ruso:

También son por tiempo indefinido, es el estilo más dramático. Esta técnica se ponen desde 100 hasta 1.000 pestañas. La aplicación en esta técnica tiene una duración aproximada de 2 horas. El precio es de ¢62.000.

Fuente: Grettel Huertas, especialista en pestañas en Specialist Lashes Studio, Tel.: 2220–2871

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