Mónica Morales.31 mayo, 2016
Lubricantes
Lubricantes

Los lubricantes pueden ser una aliado fundamental a la hora del juego sexual y además, son una puerta al placer para aquellas mujeres que sufren resequedad en su zona íntima.

Masajes eróticos, penetraciones placenteras y sexo oral con sabores y aromas a cereza, piña colada, fresa y otras frutas son algunas de las posibilidades que ofrecen los lubricantes. Un productos que deberíamos ocultar menos y utilizar más. Normalmente, el revestimiento de la vagina produce un líquido lubricante transparente, el cual hace que las relaciones sexuales sean más cómoda. Dicha lubricación varía entre una mujer y otra, e incluso, puede cambiar en diferentes momentos de nuestra vida.

La resequedad vaginal es más común en ciertas etapas de la vida femenina como después de un parto o durante la menopausia, pero también se puede presentar si no hay una estimulación adecuada, por estrés o depresión, o debido a algún tratamiento médico. Por ello, no está de más echar mano a productos que venden en farmacias, tiendas eróticas y hasta en los supermercados.

Al adquirir un lubricante es importante saber cuáles son sus necesidades y gustos. Además, los especialistas recomiendan utilizar un lubricante vaginal hidrosoluble (a base de agua) pues estos no dañan los condones. Al contrario, se deben evitar productos como la vaselina, el aceite mineral u otros aceites pues pueden dañar los condones de látex o los diafragmas, además pueden provocar cambios en el Ph vaginal, y generar irritaciones o infecciones vaginales. Asimismo, para prevenir la resequedad hay que abstenerse de usar jabones, lociones, perfumes y duchas vaginales con fragancia.

Hay muchos tratamientos para la resequedad vaginal. Antes de tratarse los síntomas, es recomendable que un médico determine la causa del problema. Sin embargo, se pueden comprar algunos lubricantes y cremas humectantes vaginales sin necesidad de receta. Éstas a menudo humectarán el área durante varias horas, hasta un día.

Estrógenos

Los estrógenos mantienen los tejidos de la vagina lubricados y saludables. Los cambios hormonales que experimenta la mujer a lo largo de la vida, pueden provocar la disminución en la lubricación de la zona genital femenina.

El estrógeno recetado puede ser eficaz para tratar la vaginitis atrófica, que es la resequedad y el adelgazamiento de las paredes de la vagina debido a la disminución de estrógenos.

Estos productos están disponibles en crema, tableta, supositorio o anillo, todos los cuales se colocan directamente dentro de la vagina.

La mujer puede tomar estrógenos (hormonoterapia) en forma de un parche cutáneo o una píldora que se toma por vía oral si tiene sofocos u otros síntomas de menopausia, pero para ello se debe consultar a un médico quien debe analizar los riesgos y beneficios de la estrogenoterapia restitutiva.

Siempre es importante, tomar la decisión en conjunto con el médico especialista, ya que no todas las mujeres son tratadas de igual manera.

Fuente: Leonel Abud Sánchez, Ginecólogo obstetra del Hospital Clínica Bíblica y Marianela Arias Lamicq, sexóloga de Durex.