Mónica Morales.7 agosto

La relación de pareja cambia drásticamente con la llegada de los hijos, no tiene por qué ser mejor o peor, simplemente es diferente. Sin embargo, en los primeros meses de ajuste, la vida sexual suele sufrir graves consecuencias.

El cansancio a causa de un bebé que pasó mala noche,y el estrés por las nuevas responsabilidades hacen que no tengamos la misma energía que antes y, como todos sabemos, para el sexo es necesario (o al menos ideal) tener buena energía.

El rol de mamá y el rol de papá nos consume el tiempo y la mente, dejando de lado nuestro rol de pareja. Esto es completamente normal… hasta cierto punto.

Nadie puede pretender que todo siga siendo igual. Antes eran dos y ahora son tres; antes la mayor responsabilidad era cumplir con el trabajo y la rutina, ahora tienen que velar el sano desarrollo por un ser humano. Por supuesto que estos son motivos lo suficientemente válidos para que el sexo pase a un segundo plano.

No obstante, lo común e ideal es que conforme pasen los meses y el bebé va creciendo, la vida se vaya ajustando y la pareja retome sus momentos de intimidad. ¿Cómo lograrlo? Hay aspectos clave: el primero es la comunicación. Se vale decirle al otro que nos hace falta y que extrañamos los momentos a solas. Una vez que expresamos nuestros sentimientos y deseos, es hora de trabajar juntos para ir propiciando los espacios.

Lo segundo es tener una red de apoyo. Durante la maternidad y paternidad es de gran ayuda tener familiares o amigos de mucha confianza que puedan cuidar a los niños aunque sea por un par de horas a la semana o cada 15 días. Ese momento lo deben aprovechar para una cena romántica, para un momento de euforia sexual o simplemente para conversar como antes. Todo se vale. Lo importante es fortalecer el vínculo de la pareja.

Además, hay que tener en cuenta que la sexualidad –como todos los demás aspectos de la vida– va a ir transformándose a través de los años. El cambio no tiene por qué ser negativo sino una manifestación de que la pareja está evolucionando y construyendo cosas nuevas. Que la intensidad o la cantidad cambie no significa que el amor se haya agotado, y si hay alguna molestia se debe conversar para trabajar en ello.

La importancia del sexo

Hay parejas que son excelentes amigos y compañeros, pero fallan en la parte pasional. Un matrimonio exitoso logra balancear todos los aspectos, incluido el tema sexual. Eso genera complicidad y fortalece el vínculo.

Papás felices y cómplices, que se dan una nalgada cuando creen que nadie los está viendo, generan un buen ambiente familiar y permiten que los hijos crezcan más seguros.

En cambio, cuando hay un distanciamiento entre mamá y papá, los chicos sufren consecuencias. Esto afecta la comunicación de la familia y dificulta que se organicen en aspectos como la crianza o rutinas.

Más que mamás

Las hormonas después de un parto nos meten en un sube y baja de emociones. Además, por instinto es natural que las madres se vuelquen totalmente a la maternidad. Sin embargo, conforme pasan los días la mujer debe ir retomando sus actividades.

Esto no es solo un asunto de relación de pareja, sino también de amor propio. Una mujer feliz y equilibrada podrá ofrecerle mejores cosas a su hijo, empezando porque es un gran ejemplo a seguir.

Por otro lado, una mujer que retoma su ejercicio, su pasatiempo y su trabajo se sentirá con mayor autoestima y hasta más sexy, algo que beneficiará su libido.

Se debe tener en cuenta que, tras un embarazo y un parto, el cuerpo puede haber sufrido modificaciones. Tal vez aparecieron estrías o se ensancharon las caderas, algo que puede incomodar a algunas personas. No obstante, a veces nos preocupamos más de la cuenta y nuestra pareja nos sigue viendo tan guapísimas como siempre. Si tiene temores, convérselo con su compañero, probablemente verá que todo está solo en su mente.

Bebé en cama de los papás

No existe una única fórmula correcta para criar a los hijos. Habrá padres que consideren que el colecho (que el bebé duerma en la cama con los papás) es importante para ellos. Esto no tiene por qué limitar las relaciones sexuales, al contrario, nos obliga a ser más creativos. ¿O acaso el sexo solo se puede hacer en la cama? Busquen otros espacios y otros momentos donde puedan estar a solas y disfrutar del sexo.

Por otro lado, no todo tiene que ser sexo. Recuerden también que desde un mensaje sugerente al WhatsApp es una manera de mantener viva la pasión. Usen la imaginación para recordarle a su pareja que están ahí y que el deseo erótico sigue vigente.

¿Cuándo pedir ayuda profesional?

En algunas ocasiones (por suerte, las menos comunes), el machismo hace que los hombres después de un parto vean a su pareja solo como una mamá y se olviden de la mujer de la cual se enamoraron. Esto genera que se sienta incómodo al pensar en tener relaciones sexuales con ella, o que incluso caiga en infidelidades. Esto es un tema que se debe tratar con un profesional en sexología o sicólogo especialista en relaciones de pareja.

Otro tema que se debe consultar con un médico, es cuando hay un trastorno de depresión posparto que impide a la mujer retomar sus actividades usuales.

Todo esto se puede superar con la buena guía de profesionales y con la confianza de que la pareja solo atraviesa una etapa que, como muchos otros momentos adversos, superarán.

Fuente: Marianela Arias Lamiq, sexóloga.