Francesca Chinchilla.11 enero, 2017
Sí al sexo durante el embarazo
Sí al sexo durante el embarazo

En el momento que una mujer queda embarazada, surgen muchas preguntas de todo tipo. Entre esas, si es posible o no mantener el ritmo de vida sexual.

Es normal que surgan miedos en la pareja, como dañar al bebé con la penetración, lastimar a la futura madre, provocar un aborto, entre otros. Sin embargo, la buena noticia es que, a menos que haya una contradicción médica, usted puede disfrutar del sexo durante los nueve meses sin perjudicar al feto. Y mejor aún, puede alcanzar un clímax sin precedentes.

Según el sexólogo Mauro Fernández, en el embarazo aumenta la cantidad de sangre que llega a todos los órganos reproductivos, pero también, a los labios mayores, menores y el clítoris. Por esta razón, muchas comienzan a disfrutar al máximo la sexualidad cuando se embarazan.

Ahora ¿por qué algunas parejas se abstienen de tener relaciones durante el embarazo?

Las causas son variadas: En la mujer aparecen los achaques y vómitos, la falta de respiración al tener una panza mas pronunciada y, están quienes retienen mucho líquido, se hinchan y por estos efectos no quieren nada en la intimidad.

Fernández explica que el 40% de las mujeres tienen mayor deleite durante la etapa del embarazo, el 30% se mantienen igual y el otro restante disminuye. Eso va a depender del trimestre. Por ello, tome en cuenta estos consejos según el momento del embarazo en el que se encuentre.

1 Trimestre: El enemigo primordial son las nauseas y vómitos. Por tanto, es fundamental que se trate esos problemas para que tenga una mejor vida sexual. Su estómago aún no aumenta de tamaño, por lo que puede disfrutar de todas las posiciones que requiera.

2 Trimestre: En este periodo, suele haber retención de líquidos corporales, por tal motivo se aconseja tratar de descansar con los pies en alto. En esta fase el útero no es tan grande y no sentirá molestias. Así que siga disfrutando y atrévase a experimentar nuevas posiciones y por qué no, hasta juegos sexuales.

3 Trimestre: Aquí le recomendamos utilizar posturas específicas, debido al volumen que ha alcanzado su barriga. Puede que algunas posiciones a las que estaba acostumbrada, se conviertan incómodas en esta etapa.

Le recomendamos las siguientes:

La cucharita: El hombre está acostado de medio lado y la mujer de espalda a él. En este caso, el hombre lleva el ritmo sexual y le permite a la mujer concentrarse en disfrutar del acto. Ésta es la más indicada para practicar durante los últimos meses de embarazo.

Variante del misionero: La mujer se coloca boca arriba y flexiona sus rodillas hacia el pecho. Otra idea es qué ella esté tumbada de espaldas sobre la cama y él se encuentre fuera de ésta.

El perrito: La mujer se coloca de cuatro patas y el hombre se sitúa detrás. Esta es una de las preferidas de las embarazadas, pues permite disfrutar de una penetración profunda, de modo que el vientre que alberga al futuro bebé no sufre ningún tipo de presión.

Ella sobre él: La mujer se coloca arriba de su compañero, sentada o apoyada sobre sus rodillas. En este caso, ella lleva el control del ritmo y la penetración.

Por otra parte, si el problema está en que el padre de la criatura es quien no desea tener relaciones, porque piensa que lo puede lastimar con el pene, es importante considerar que en cualquier posición sexual que se realice, el bebé se encontrará seguro.

"Debe existir una adaptación a las circunstancias y para ello existen posturas ya establecidas. En el caso del bebé, este se encuentra protegido por el cuello de la matriz que presenta un moco cervical o tapón mucoso que lo hace impenetrable, además del líquido amniótico y el útero que lo protegen", afirma el dr. Christian Damenciso, ginecólogo obstetra.

Generalmente, la mayoría de los embarazos cursan normalmente y solo una pequeña parte puede tener complicaciones que le impidan tener relaciones sexuales. Algunas de ellas son:

  • En amenaza de aborto o parto prematuro.
  • Placenta previa.
  • Sangrados vaginales.
  • Antecedente de partos prematuros por cuellos incompetentes.
  • Embarazos múltiples.
  • Infecciones genitales de tipo hérpes o cualquier otra de transmisión sexual.
  • Ruptura de membranas.
  • Enfermedades asociadas como por ejemplo: problemas cardiácos u alguna otra que vaya agravar la condición del embarazo.
"La norma en la actualidad es que se pueda tener relaciones salvo cuando el ginecólogo señale lo contrario, ahora bien, la restricción se basa en la penetración vaginal o anal, pero nunca dejemos de lado los besos, los abrazos y las caricias a nuestra pareja", concluyó Mauro.

Fuentes: Mauro Fernández, sexólogo / 2280-1911.

Christian Damenciso, ginecólogo obstetra / 2256-6013 / 2220-3310.