Stephanie Valverde Elizondo.31 julio

La primera pregunta que surge es: ¿puede una mujer embarazada realizar ejercicio físico? La respuesta es simple… ¡claro que puede!

Antes se creía que la mujer gestante era frágil y no debía realizar ejercicio o que solo debía guardar reposo. El desconocimiento sobre los posibles efectos adversos que esto podría conllevar, sustentaba el hecho de que mejor prevenir que lamentar.

Sin embargo, actualmente se sabe que no es así. El ejercicio físico puede traerle múltiples beneficios a la madre gestante, al feto y al recién nacido. Únicamente se debe tener precauciones y realizar ejercicio 100% supervisado por profesionales y con la previa luz verde del médico Ginecólogo que esté monitoreando el embarazo de la madre.

Beneficios del ejercicio físico en el embarazo
  • Mejor preparación para el trabajo de parto y el nacimiento: Algunos ejercicios logran un fortalecimiento de los músculos del piso pélvico, los cuales le permiten a la madre mayor fuerza para la expulsión del bebé y un proceso de recuperación postparto más rápida y menos dolorosa. 
  • Mejora la condición cardiovascular.
  • Recuperación más rápida del peso, la fuerza y la elasticidad de los tejidos, a los niveles anteriores al embarazo.
  • Disminuye el dolor de espalda.
  • Mejora el estado emocional y disminuye el estrés. 
  • Tendrás más energía.
Algunas Actividades Físicas recomendadas:

Caminar: Una actividad sencilla, mejora la capacidad cardiovascular y puede realizarse durante los 9 meses de gestación.

Hidroterapia o terapia en agua: Se trabajan los músculos de las piernas y brazos, mejora la capacidad cardiovascular, le permite a la madre sentirse liviana a pesar de su aumento de peso y es un gran aliado cuando hay retención de líquido.

Ejercicio aeróbico de bajo impacto: Ayuda a tonificar los músculos.

Algunos tipos de pesas: Se deben realizar ejercicios muy controlados, en los cuales se puede fortalecer los brazos y espalda.

Yoga prenatal: Mejora la fuerza y la flexibilidad.

Estiramientos: Previene lesiones, mantiene la elasticidad y relaja los tejidos.

¡Existen casos excepcionales así que cuidado!

En todo momento debes consultar con tu ginecólogo o médico de cabecera para estar segura que en tu caso en particular, no hay ningún inconveniente con realizar ejercicio físico así como dosificar el tipo, la duración y la intensidad recomendada.

Ahora sí, te invitamos a moverte, compartir con la naturaleza, aprender a escuchar tu cuerpo y lo más importante disfrutar esta etapa tan especial; siguiendo todos los consejos para vivir un embarazo saludable.

Fuente: Licda. Stephanie Valverde Elizondo, terapeuta física (tel.: 8566-9274)