Mónica Morales.2 mayo

Correr es uno de los ejercicios que está ganando más adeptos en los últimos años. Es una excelente manera de retar al cuerpo y a la mente, y solo se necesita algo de condición física –que irá mejorando con el paso de los kilómetros-, buenas tenis y un lugar seguro para emprender la carrera.

Sin embargo, hay obstáculos. La periostitis tibial es uno de ellos. Se trata de una de las lesiones más comunes entre los corredores.

La periostitis es la inflamación de la capa más externa del hueso y viene acompañado de una alteración de los músculos del pie. Lo más habitual es que se dé en el hueso de la tibia, que es el que se ve mayormente afectado por el impacto directo contra el asfalto.

Se caracteriza por un dolor agudo, se siente como si se estuviera quemando en la zona anterior de la pierna, entre la rodilla y el tobillo.

El dolor se da al inicio del entrenamiento con la descarga de peso y por lo general alivia con el reposo o al detener la actividad.

¿Por qué se presenta?
  • Al utilizar calzado incorrecto para la actividad o que no sea el apropiado para el tipo de pie y la descarga de peso.
  • Cuando el entrenamiento se realiza en asfalto o superficies duras o con poco amortiguamiento.
  • Al usar calzado muy desgastado o que se haya utilizado por muchos kilómetros.
  • Cuando hay sobrecarga muscular.
  • Si se omitió el estiramiento antes de entrenar.
  • Cuando el pie está en excesiva pronación (el pie se empuja hacia el interior) que causa un sobre esfuerzo del músculo tibial posterior.

Este padecimiento se alivia al modificar el aspecto que lo está generando, ya sea la sobrecarga o el tipo de calzado, por ejemplo.

Por ello es ideal trabajar en la causa y no en los síntomas. Ya que el dolor puede ceder, pero muy probablemente el dolor sea reincidente.

En Fisioterapia se trabaja en un proceso antinflamatorio, seguido del trabajo de fortalecimiento y corrección de las posturas. La idea es que el atleta pueda continuar trabajando su deporte favorito sin lesiones.

Fuente: Licda. Stephanie Valverde Elizondo, terapeuta física (tel.: 8566-9274).