Por: Tania Ulloa.  5 abril

Si le preguntáramos a un entrenador físico cuál es el top 5 de los objetivos de las personas que se matriculan en el gimnasio, seguramente en la lista encontraríamos respuestas como “mejorar la salud, tonificar piernas, desarrollar músculos, abdomen plano, bajar grasa” y la lista de deseos podría ser muy larga. Pero lo cierto es que muy pocos piden “nalgas de acero”. ¿Será que no lo consideran una posibilidad real?, ¿o simplemente no se atreven a decirlo?

Según explica Nicolás Zúñiga, entrenador personal, no existen objetivos imposibles de alcanzar, eso sí, se requiere disciplina y compromiso. Este también es el caso de desarrollar glúteos cuando la genética no favorece. Sí, si es posible, y Zúñiga es un especialista en este tema.

El entrenador tiene un certificado del programa Glute Lab, de la National Fastpitch Coaches Association, en Kentucky Estados Unidos, impartido por Bret Contreras, especialista en acondicionamiento físico y fuerza. Contreras es conocido por su tesis sobre el efecto de los glúteos en el desempeño físico.

Zúñiga comenta que muchas personas entrenan los glúteos pero no tienen el conocimiento de cómo hacerlo y por eso no obtienen los resultados esperados. Para conseguirlo deben tener una coordinación neuro-muscular (mente y cuerpo). Y necesitan ejercicios que generen una activación en el glúteo máximo, el medio y el menor.

Antes de iniciar con una rutina de ejercicio, el entrenador realiza un estudio de la materia prima: si son anchos, más altos, caídos, entre otros. Por lo que se busca la forma más específica en función a la necesidad y para mejorar la estética. Asimismo se analiza la frecuencia, orden, esfuerzo, capacidad del glúteo y activación.

¿Cómo influye la alimentación?

Un gran elemento complementario a esto es la alimentación, en la cual también se realiza un estudio ya que todo va a depender de si es hombre o mujer y de su contextura. Se necesita una revisión nutricional, ver el tipo de suplementación y proteína que necesitará el músculo.

¿Cada cuánto se debe ejercitar este músculo?

Con respecto a la frecuencia de entrenamiento va de la mano con la experiencia y el programa que se le asigne. Se recomienda que para personas con poca experiencia sea un programa dividido, que trabaje zonas específicas dos veces por semana; para los más experimentados al menos tres veces por semana. Otra ventaja es que en estos ejercicios se trabaja en conjunto todo el cuerpo.

Unas nalgas forjadas a punta de músculo saltan a la vista. Se diferencian por su tonicidad y su figura. Según explica Zúñiga, un glúteo entrenado se ve más puntiagudo a nivel superior.