Por: Mónica Morales.  5 abril

La actividad física es un pilar fundamental en la promoción de salud ya que además de tener un impacto en la prevención de enfermedades no transmisibles, mejora la salud cardiovascular, metabólica, osteo-articular, cognitivo y emocional; incrementa el rendimiento académico en niños y en adultos, así como el relacionamiento social.

Según la Organización mundial de la Salud (OMS) a nivel mundial, uno de cada cuatro adultos no tiene un nivel suficiente de actividad física necesaria para obtener beneficios para la salud. Esto se debe en parte a la insuficiencia de actividad física durante el tiempo de ocio y a un aumento de los comportamientos sedentarios durante las actividades laborales y domésticas.

El 23% de los adultos y más del 80% de los adolescentes en edad escolar no se mantienen suficientemente activos. Por lo general, las mujeres y las niñas son menos activas que los hombres y los niños; y también los adultos mayores en relación con los adultos jóvenes.

El ejercicio puede actuar como un desvío temporal del estrés diario. Cuando haces ejercicio o te diviertes haciendo actividades, no estás pensando en las cosas que están ocurriendo en tu vida. Menos estrés también puede ayudarte a perder peso porque muchas personas recurren a alimentos poco saludables para combatir el estrés.

Samantha Clayton, AFAA, ISSA – Vicepresidente Mundial de Deporte y Performance y Fitness nos comparte algunos consejos para hacer alguna actividad física durante el día:

  • En Casa: Hacer ejercicio en casa o cerca de casa es la mejor manera de comenzar ya que elimina las excusas de tener que trasladarse a otro lugar. Divida la sesión de ejercicios en segmentos pequeños. Si resulta difícil disponer de 30 minutos, entonces trate de hacer tres o más mini sesiones de ejercicio. Está bien acumular el ejercicio a lo largo del día.
  • En la oficina: Empaque su ropa para hacer ejercicio y llévela al trabajo. Una caminata rápida luego del almuerzo puede ser de mucha ayuda. Pídale a una compañera de trabajo que la acompañe a un gimnasio y esa compañía le dará la motivación extra para no faltar. Si pasa sentada todo el día, trate de tomar 10 minutos para estirarse o caminar por la oficina. Esto puede mejorar su nivel de energía y aumentar tu concentración. 

Realizar actividades físicas puede ayudarle a sentirte más feliz. Una de las razones es porque su cuerpo libera una cantidad más alta de endorfinas cuando está activo. Las endorfinas son las hormonas naturales del cuerpo que controlan su estado de ánimo. Puede que también se sienta más feliz porque está cuidando de su cuerpo. El sentimiento de estar logrando algo puede hacerle sentir muy bien.