Mónica Morales.10 mayo

¿Intestino perezoso?, ¿problemas para ir al baño?, ¿flatulencias? La solución podría estar en estas posturas de yoga.

Esta disciplina es excelente para estimular nuestras glándulas y órganos internos, por eso, el bienestar que ofrece es integral. Así que aliste su mat su ropa cómoda, y realice esta rutina cada mañana antes de salir de su casa. Y si desea, puede repetirla por la noche para relajarse y dormir sin malestares gástricos.

Cada sesión no le tomará ni diez minutos. En cada una de las posturas debe realizar 5 respiraciones. Recuerde que en yoga, la respiración consciente es fundamental para recibir los beneficios.

Vaca: Inicie colocándose en una posición de cuatro puntos sobre sus manos y rodillas (manos justo debajo de los hombros y rodillas justo debajo de la cadera). Desde esta posición modifique la curvatura de su columna mientras respira profundamente. El movimiento es ideal para masajear sus órganos, comprimiendo y estirando los intestinos para así llevar sangre fresca a las células epiteliales encargadas del buen funcionamiento de los intestinos.

Vaca. Foto: Shutterstock.com
Vaca. Foto: Shutterstock.com

Perro extendido: Comience en postura de cuatro puntos, como la posición anterior. Ahora, manteniendo la cadera exactamente donde está, lleva las manos hacia adelante. Relaje la cabeza para que descanse sobre el suelo o sobre un bloque y permita que la gravedad le ayude a abrir su pecho. Esta postura es ideal para estirar el abdomen y aliviar los calambres estomacales producidos por una comida grande y pesada.

Perro extendido. Foto: Shutterstock.com
Perro extendido. Foto: Shutterstock.com

Giro supino: Este asana es excelente para masajear el abdomen y los órganos internos y estimular la digestión. Asegúrese de mantenerla en los dos lados durante el mismo tiempo. También puede practicarla de forma dinámica: inhale con las piernas dobladas sobre el pecho en el centro, exhale y realice una torsión hacia la derecha, apoyando las rodillas al lado derecho y llevando la mirada hacia la izquierda. Trate de que el hombro izquierdo no se despegue del suelo. Inhale de nuevo al centro y repita hacia el otro lado.

Giro supino. Foto: Shutterstock.com
Giro supino. Foto: Shutterstock.com

El niño: Esta es una postura sencilla, relajante y eficaz para activar la circulación y proporcionar un suave masaje a los órganos abdominales, a través de la ligera presión que se genera entre el abdomen los muslos.

El niño. Foto: Shutterstock.com
El niño. Foto: Shutterstock.com

Perro mirando hacia abajo: El nombre de la postura se debe a que recuerda a un perro que estira completamente su cuerpo. De hecho, la postura proporciona un excelente estiramiento de brazos y piernas. Es una postura semi invertida y por tanto aumenta el riego sanguíneo hacia la cabeza.

Perro mirando hacia abajo. Foto: Shutterstock.com
Perro mirando hacia abajo. Foto: Shutterstock.com

Pierna hacia el pecho: Esta postura se conoce en algunos estilos de yoga como el bikram, o en inglés el wind release pose o postura para liberar los gases producidos por la digestión. Recuerde hacerla con ambas piernas.

Pierna hacia el pecho. Foto: Shutterstock.com
Pierna hacia el pecho. Foto: Shutterstock.com

Puente: Esta postura consiste en una inclinación de espalda ideal para comprimir los órganos digestivos, estimulándolos y llevándoles sangre fresca, y eliminando cualquier tipo de fatiga causada por la digestión.

Puente. Foto: Shutterstock.com
Puente. Foto: Shutterstock.com

Torción de medio loto: Esta torsión es muy adecuada para masajear los órganos abdominales y por tanto estimular el riego sanguíneo en la zona y la digestión.

Torsión de medio loto. Foto: Shutterstock.com
Torsión de medio loto. Foto: Shutterstock.com

Camello: Al formar un arco en la espalda, estimula el abdomen y el cuello, no sin antes fortalecer la espalda y la cadera, logrando liberar molestias respiratorias y dolores de estómago, pues lo pone en equilibrio.

Camello. Foto: Shutterstock.com
Camello. Foto: Shutterstock.com

Barco: Entre los beneficios de esta postura se cuenta el mejorar la digestión, y ayudar a aliviar dolores de estómago y gases. Además, nos ayuda a fortalecer y definir los músculos abdominales.

Barco. Foto: Shutterstock.com
Barco. Foto: Shutterstock.com

Triángulo invertido: Esta postura comprime suavemente los órganos abdominales y por tanto estimula la digestión. Es una postura asimétrica por lo que debe asegurarse de hacerla hacia ambos lados por la misma cantidad de respiraciones.

Triángulo invertido. Foto: Shutterstock.com
Triángulo invertido. Foto: Shutterstock.com