Mónica Morales.31 julio

El cuerpo sufre muchos cambios durante un embarazo: crece el busto, se estira el abdomen, pueden aparecer algunas estrías y se ensanchan las caderas. Muchas mujeres enfrentan estas consecuencias con valentía y los cambios corporales pasan a segundo plano, ahora lo más importante es el bebé.

Sin embargo, conforme la nueva criatura va creciendo, mamá puede ir prestando más atención a sí misma y sin duda querrá estar en buena forma para empezar a andar detrás de su niño cuando empiece a dar sus primeros pasos.

Todos los cuerpos son diferentes, para algunas rebajar el peso ganado durante el embarazo será cuestión de semanas, otras se tardarán algunos meses y habrá mujeres que quizá nunca vuelvan a tener la figura de antes; no obstante, la meta no debe ser volver a ser la misma sino ser una mamá saludable.

Cuidados previos

Retomar la figura después del el parto es un trabajo que empieza desde antes de quedar embarazada. Es más fácil que se de la concepción cuando la mujer está en su peso ideal, por eso desde que toma la decisión de ser mamá debe empezar con sus ejercicios y la buena alimentación.

Si llega al embarazo con su peso ideal, será más fácil controlar el aumento de peso. Una vez embarazada, no tiene que dejar de hacer ejercicio, a no ser de que el médico le recomiende reposo absoluto.

Sin embargo, si le dan luz verde puede hacer actividades de bajo impacto como ejercicios bajo el agua, caminatas, pilates o yoga prenatal. Esto permitirá que solo gane el peso propio del proceso de gestación y que sea más fácil bajar kilos después del nacimiento.

Después del parto

Cuándo empezar a hacer ejercicio y en qué intensidad dependerá de cada mujer, influye si el parto fue vaginal o por cesárea, qué tanto está logrando descansar y de cuánto tiempo libre dispone.

Hay que ser muy paciente pues rebajar el peso es un proceso, no sucede de la noche a la mañana. Piense que su cuerpo estuvo cambiando constantemente durante nueve meses, así que no espere volver a su peso ideal en dos días.

Para empezar a ejercitarse debe tener la aprobación de su médico. Generalmente, se recomienda que las madres esperen un periodo de un mes o cuarenta días (la famosa cuarentena) para iniciar la actividad física, pero esto puede ser más en el caso de que haya habido una cirugía como la cesárea.

El inicio debe ser paulatino para que el cuerpo vaya retomando el ritmo. Una buena idea puede ser empezar caminando todos los días durante 30 minutos, esta es una actividad que puede hacer con su bebé en el coche. Si quiere ponerle alguna dificultad, busque caminar por zonas donde hay cuestas. Empujar el coche le va a exigir más fuerza y la hará sudar, sobre todo conforme su bebé va creciendo y ganando peso.

Se recomienda mezclar actividades cardiovasculares con ejercicios de resistencia (pesas) para que se recupere el tono muscular y se elimine el exceso de grasa acumulado. Además, así tendrá brazos más fuertes para alzar a su bebé.

Una excelente actividad postparto es pilates. Esta es una disciplina que, con constancia, permitirá restablecer la figura a través de la práctica de la respiración, el fortalecimiento, el estiramiento de los músculos próximos a la columna. Los pilates permiten que la mujer se recupere del dolor físico postparto, además mejorar la postura (en ocasiones las mujeres sufren de contracturas por malas posturas al dar de mamar), fortalece el abdomen para deshacerse de la pancita que queda del embarazo, aumenta la energía, mejora la tonificación y da paz mental.

Otro consejo que todas las abuelitas nos dan es fajarse. Las fajas médicas para el abdomen permiten que la piel se vaya contrayendo más rápidamente, puede utilizarlas un mes después de dar a luz (mes y medio si fue cesárea). Eso sí las fajas no son mágicas, se debe complementar con ejercicio y una buena alimentación.

La dieta también influye, es mentira que durante el embarazo o la lactancia hay que comer por dos. Lo que sí es cierto es que hay que comer bien: recuerde incluir alimentos de todos los colores, tener una dieta balanceada, alta en fibra y baja en calorías.

También es importante que siga cuidando su piel como lo hacía antes y durante el embarazo. Recuerde untarse cremas humectantes en la piel que le ayuden a disminuir la apariencia de las estrías (si le aparecieron durante la gestación) y que beneficien la hidratación de la piel ahora que vuelve a su estado normal.

Otro factor fundamental es dar de mamar. La lactancia ayuda a quemar hasta 500 calorías pues la producción de leche requiere un consumo de energía considerable, y también envía estímulos para que el vientre se contraiga. Si tiene problemas para dar de mamar puede pedir ayuda a una consultora de lactancia o a la Clínica de Lactancia del Hospital Nacional de las Mujeres Adolfo Carit Eva.

Finalmente, es importante que la mujer se motive. Ahora que tiene a su hermoso bebé en casa tiene más razones para lucir radiante, por eso debe vestirse con ropa que la haga sentir bien y dedicarse su tiempo para pintarse las uñas o arreglarse el pelo. Entre más linda se sienta, más motivada estará para retomar su rutina de ejercicios y llevar una vida saludable.

Fuente: Nany Sevilla, entrenadora física y health coach; Aplicación Baby Center.