Cecilia López.29 noviembre

No se preocupe, no le pasa solamente a usted. Sin duda alguna, son muchas las personas que luchan contra las excusas que idea la cabeza para no ir al gimnasio, pero por suerte existen diferentes maneras para jugar con la motivación y traspasar esas paredes imaginarias que a veces construímos.

Todos sabemos que el ejercicio tiene que ser parte de nuestra vida, ya que los beneficios que trae el mantenerse activo son incontables. Desde mejorar nuestro autoestima, hasta alargar nuestra vida, el deporte es fundamental para todo ser humano.

Hay días que simplemente no nos sentimos con las fuerzas necesarias para dar ese paso de ejercitarnos, y es en esos día que tenemos que buscar otros factores que nos ayuden a motivarnos y a levantarnos.

Los siguientes consejos le podrían ayudar a mejorar su hábito de hacer ejercicio y, de paso, mejorar su vida en aspectos mentales y físicos:

Establezca un objetivo

¿Qué la motiva? ¿Qué quiere lograr? Pregúntese eso y luego defina sus objetivos. Algunos se enfocan en adelgazar, tonificar, una competencia o simplemente para desestresarse, pero sea cual sea su objetivo, escríbalo y recuérdelo en esos momentos que se siente débil y sin ganas de ejercitarse.

Busque un compañero

A veces necesitamos una ayuda extra que perfectamente puede ser encontrada en otra persona. Entrenar con un compañero ha sido y es la solución para muchas personas, ya que se ayudan y motivan mutuamente. De esta manera, cuando esté experimentando uno de esos días, no tema en contárselo a su compañero para que pase por usted y la obligue ir al gimnasio.

Busque ejercicios divertidos

No le vamos a mentir, ir al gimnasio a hacer rutina de piernas o brazos a veces no es lo más divertido, pero no olvide tomar uno o dos día a la semana para hacer algo que le guste y la ejercite. Zumba, spinning, natación, jogging, pilates…¡Lo que sea!

Mika Street, propietaria de Uptown Pilates en Manhatta. (Ruby Washington/The New York Times)
Mika Street, propietaria de Uptown Pilates en Manhatta. (Ruby Washington/The New York Times)

Enfóquese en una cosa a la vez

A veces ponemos demasiadas metas a la vez y, a la hora de la hora, nos frustramos y nos desmotivamos. Concéntrese en un objetivo y no olvide que cuando se trata de deporte y ejercicio, los resultados no se obtienen de un día para otro, a veces tarda meses. Manténgase concentrada y tenga paciencia.

Aprenda a relajarse

A veces nuestro cuerpo está tan arratonado que ni podemos subir escaleras, en esos días tal vez lo que necesitamos es un descanso. Si físicamente no se siente bien para hacer ejercicio, entonces simplemente no lo haga y en vez, opte por una sesión de relajación para que el músculo descanse y se prepare para los próximos entrenamientos. Ir al sauna, meterse en el jacuzzi, estirar o nadar suavemente para aflojar los músculos, entre otros. Busque una actividad que no sea de gran impacto y verá cómo su cuerpo se lo agradecerá.