.3 julio

Los dueños de mascotas están dándoles a sus animales cada vez más comida preparada en casa, que incluye porciones de carne y verduras.

En Estados Unidos, hay un nuevo mercado de alimentos para mascotas. Pronto Petco, una de las tiendas de animales más grandes de este país, abrirá una cocina en su sede central de Nueva York en la que espera preparar casi mil kilos (2000 libras) de carne diarias… no es de extrañar que esta tendencia llegue también a Costa Rica.

Se dice que la comida fresca conserva los nutrientes mejor que la enlatada o la comida seca, reproduce las dietas ancestrales y mejora la salud de la mascota.

Además, se cree que los alimentos procesados dan origen a alergias y otros problemas de piel.

“Así como la gente se muestra ahora escéptica de la comida procesada para los humanos, también se muestra crítica de la comida para animales”, comenta Amy Zalneraitis, socia de We Feed Raw, un servicio estadounidense que ofrece planes alimenticios para mascotas a base de comida cruda. “Nos preguntamos: ¿Cómo algo que dura un año puede ser mejor que la comida natural, fresca?”.

Inquietudes sobre esta moda

La dieta de Alimentos Crudos Biológicamente Apropiados (BARF, por sus siglas en inglés) es una tendencia de alimentación de mascotas a base de comida casera cuyos defensores aseguran que supone mayores beneficios para la salud de las mascotas por su composición natural.

Sin embargo, muchos otros alertan del riesgo de presencia de bacterias en esta comida cruda, por lo que recomiendan optar por el uso de comida procesada, conocida también como croquetas.

Algunos veterinarios cuestionan esta moda de la comida fresca o cruda. Dicen que hay empresas productoras de comida para animales que llevan décadas investigando el tema y que, por el contrario, no está claro hasta qué punto la comida fresca es buena para los animales.

“Hay que tomar en cuenta muchos nutrientes, de distintas clases”, expresa la doctora Lindsey Bullen, del Hospital de Especialistas en Veterinaria de las Carolinas, Estados Unidos.

“Si tienen demasiado o muy poco (de algún nutriente), o no tienen las proporciones indicadas, pueden causar problemas importantes a un animal, que el dueño tal vez no perciba por meses o años”, añade.

Bullen dice que aproximadamente el 20% de sus clientes dan a sus animales comida fresca. Ella les pregunta siempre qué les dan exactamente para asegurarse de que tienen todo lo necesario. Hay suplementos que pueden ayudar a compensar cualquier déficit en la dieta.

Deb Colgan tuvo sus dudas cuando vio que su marido le daba carne cruda a sus dos ovejeros alemanes hace siete años. Pero después de investigar los beneficios, empezó a comprar ella misma carne cruda con huesos. Asesorada por una veterinaria, agrega suplementos como vitamina E, aceite de salmón, probióticos y un complejo vitamínico.

“Se los veía muy saludables y creemos que es por lo que comen” , expresó Colgan, cuyos perros ya murieron. Pero tiene otros dos a los que alimenta de la misma forma.

Alimento para perro. Foto: Shutterstock.com
Alimento para perro. Foto: Shutterstock.com
Parásitos y bacterias

Un análisis de 35 productos congelados de siete marcas distintas que se venden los Países Bajos reveló la presencia de niveles alarmantes de salmonela, listeria y E coli, que pueden provocar infecciones severas, así como dos tipos de parásitos.

23% de los productos contenía un tipo de E coli que puede provocar insuficiencia renal en humanos, mientras que 80% de las muestras contenían otro tipo de E coli resistente a los antibióticos.

"Está claro que los productos comerciales ACBA pueden estar contaminados con una variedad de bacterias zoonóticas y patógenos parasitarios", dice el estudio elaborado por Paul Overgaauw y otros investigadores de la Universidad de Utrecht.

"La presencia de bacterias resistentes a los antibióticos en los productos ACBA puede representar un riesgo serio para la salud del animal como para la salud pública, no solo porque las infecciones con estas bacterias son difíciles de tratar, sino por el potencial que tienen de contribuir a que se esparzan".

Por otra parte, explican que comprar productos crudos congelados en vez de prepararlos en la casa, no evita el desarrollo de patógenos en los alimentos.