Cristina Mora Jiliuta.29 noviembre, 2016
La moringa y sus beneficios
La moringa y sus beneficios

Originario de la India, el árbol de moringa es un arbusto pequeño y de fácil crecimiento del cual se aprovecha desde sus hojas hasta sus semillas y raíces. Se utiliza como complemento nutricional para consumo humano, en cosmética y en medicina natural.

La diversidad de productos derivados de este arbusto va desde alimentos, aceites, cremas y jabones.

Prácticamente toda las estructuras del árbol tienen propiedades medicinales, pero las hojas, los frutos y las semillas merecen una atención especial, ya que se ha demostrado que sus componentes tienen una amplia aplicación para la prevención y el control de diversas enfermedades.

1. Incrementa las defensas naturales del cuerpo

2. Ayuda a retardar el envejecimiento celular, reduciendo la aparición de arrugas y líneas finas, pues tiene propiedades antioxidantes

3. Controla de manera natural los niveles de colesterol

4. Promueve el funcionamiento normal del hìgado y de los riñones

5. Embellece la piel

6. Proporciona energía

7. Promueve una correcta digestión

8. Promueve la correcta circulación de la sangre

9. Es un anti inflamatorio natural

10. Regula los niveles de azúcar en la sangre

11. Limpia los intestinos. Al ser alta en fibra, funciona para limpiar cualquier resto que haya quedado de una alimentaciòn grasosa y tiene propiedades antibacterianas que pueden ayudar a eliminar del cuerpo la bacteria H. pylori, implicada en la gastritis, úlceras y cáncer gástrico.

Equivalencias

Al ser considerada como un súper alimento, las hojas de moringa están cargadas de vitaminas, minerales, aminoácidos esenciales y más. Cien gramos de hoja seca de moringa contienen:

9 veces la proteína del yogurt

10 veces la vitamina A de las zanahorias

15 veces el potasio de los plátanos

17 veces el calcio de la leche

12 veces la vitamina C de las naranjas

25 veces el hierro de la espinaca

¿Cómo incluirla en su dieta?

Las hojas, raíces y vainas de Moringa pueden ser consumidas como hortalizas cuando están tiernas. También, pueden utilizarse molidas y en polvo para adicionar a refrescos, ensaladas, panes, postres o condimentos.

En hojas

Puede comprarse en macetas, entera o en racimos y aprovechar sus hojas crudas o apenas cocinadas para incluir en ensaladas o platillos, en combinaciòn con espinacas por ejemplo.

Tiene buen sabor, por lo que puede sustituir las verduras que normalmente usa para cocinar por hojas de moringa y convertir casi cualquier platillo en una comida saludable.

En cápsulas

También es posible encontrar en las macrobióticas cápsulas o tabletas de moringa. En el frasco se indicará la dosis diaria recomendada.

En polvo

Puede mezclarse casi en cualquier alimento. Lo ideal es incluirla en batidos o incluso mezclarlo con el jugo de naranja natural de la mañana.

En infusión

Adicionándola a un recipiente con agua que deberá hervir o recolectarla en pequeñas bolsas, como normalmente se prepara el té del supermercado. El té de moringa no conserva todas las propiedades de la planta, pero es sabroso y más nutritivo que cualquier otro té.

Usar hojas secas no es tan recomendable como preparar té de moringa con hojas fresca, pero no siempre puede disponerse de ellas.