Andrea González Mesén.8 octubre

Tener información clara y veraz es fundamental para derribar los mitos comunes sobre los hábitos alimenticios, sobre todo aquellos que se transmiten de persona a persona y van sobreviviendo al tiempo.

Es por eso que le presentamos las cuatro creencias más comunes y la realidad de ellas:

1) Pesarse todos los días puede ser desalentador cuando está tratando de bajar de peso.

El peso corporal varía de un día a otro, a veces, hasta por un par de libras. Si se pesa cada mañana es posible que ya lo haya percibido, especialmente después de haber comido una cena pesada la noche anterior.

Aun así, mucha gente cree que si no ve a diario una disminución sistemática en el peso corporal, se desanimará y abandonará sus esfuerzos. Lo cierto es que muchos estudios han demostrado que quienes vigilan su peso a diario tiene más probabilidad de bajar de peso y mantenerlo.

2) Los carbohidratos engordan.

Los carbohidratos tienen mala fama entre quienes hacen dieta. Para la mayoría de la gente el carbohidrato significa alimentos como el pan blanco, los cereales, las galletas saladas, el arroz blanco o las papas o, quizás, los azúcares y los dulces –no cabe duda de que son carbohidratos-, pero existen carbohidratos en alimentos saludables como las frutas, verduras, frijoles y granos integrales.

Por lo tanto, juntar a todos esos alimentos y afirmar que engordan, no es correcto.

Las fuentes de carbohidratos saludables ricos en fibra como los frijoles, granos integrales y frutas son más sustanciosos que los carbohidratos altamente procesados y poco saludables, que suelen aportar cantidades altas de calorías.

Foto: Shutterstock
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3) Cenar antes de dormir aumenta de peso.

La creencia de aportar calorías al cuerpo antes de dormir generará que el cuerpo las almacene por no estar del todo activo no es tan cierta. Resulta que si a cualquier hora del día se consumen más calorías de las que necesita, igualmente las va a acumular.

4) Consumir bocadillos es un mal hábito que contribuye a aumentar de peso.

A menudo, consumir un bocadillo se considera un mal hábito por dos razones: agregará un exceso a las calorías que necesita para el día y porque los bocadillos aportan grasa, sal, azúcar y calorías al organismo.

Esa teoría puede tener un peso de validez cuando los bocadillos no son saludables. Si se tratara de pequeñas meriendas saludables pueden ser la herramienta necesaria para controlar el peso y mantener niveles correctos de energía.

Tener bocadillos saludables a mano ayuda a controlar los antojos y reducir la ansiedad. Frutas, yogur y frutos secos son algunas de las opciones que además ayudan a evitar la tentación de comida chatarra.

Fuente: Susan Bowerman, directora senior de educación en nutrición y entrenamiento de Herbalife Nutrition.