Andrea González Mesén.21 mayo, 2018

¿Será que se puede comer el contenido de las latas con golpes? ¡Jamás dejar la comida en la misma lata una vez abierta! y ni qué decir del sabor…. Pero, ¿qué de esto es cierto?

Los mitos que rodean a los productos enlatados siguen estando en las cocinas, es por eso que junto a Valeria Collado, nutricionista de Alimentos Calvo y Clínica Nutrirte, desmentimos ocho de los más comunes.

1. No mantienen sus propiedades nutricionales: las conservas en lata mantienen durante más tiempo sus propiedades siempre y cuando se mantengan en un lugar fresco y seguro.

2. Llevan conservantes: a los enlatados no se les agregan conservantes artificiales. El sellado al vacío y la complementación de vinagres, almíbar, salmuera o aceites naturales hace que se conserven.

3. Contienen plomo y los conservan con químicos: al ser cerrados de forma hermética y con soldadura eléctrica se descarta que contengan plomo. Asimismo, al conservarlos con agentes naturales, pasteurizarlos, esterilizarlos y empacarlos al vacío, se asegura una vida útil más larga y su calidad, sin causar daños a la salud.

4. Latas abolladas deben desecharse: si a raíz de un golpe la lata gotea, o bien, está abombada, debe desecharse, sin embargo, si solo está abollada no se afectará su contenido gracias al recubrimiento de barniz que evita que el alimento toque el aluminio.

5. Las latas no son buenas para el medio ambiente: el aluminio tarda en descomponerse hasta 10 años, mientras que el plástico o vidrio pueden tardar 1000 años. Además, también se puede reciclar.

6. No se deben guardar alimentos en latas abiertas: el barniz que recubre internamente una lata hace que funcione como recipiente por aproximadamente tres días, sin embargo, se debe tapar y refrigerar.

7. Tienen sabor “metálico”: las latas de conservas están recubiertas por barniz y lacas sanitarias, lo que garantiza que la calidad y sabor de los alimentos contenidos no se vean afectados o alterados.

8. Se envejece el contenido al estar mucho tiempo en la alacena: la fecha de vencimiento indicará el tiempo que garantiza la calidad de los alimentos.