Sofía Alvarado.6 abril, 2020

A raíz del COVID-19, las personas han optado por hacer compras más grandes en el supermercado y así salir lo menos posible de sus hogares, como parte del movimiento #Quédateencasa. Por ello, es importante que sepan cómo se deben de preservar correctamente los alimentos para evitar que se les dañen o se llenen de humedad.

Lo primero que debemos de hacer es identificar cuáles alimentos se pueden congelar, cuáles se van a utilizar más rápidamente para refrigerarlos y cuáles son los envases apropiados para los que quedan en las alacenas.

La refrigeración es buena para los alimentos que se van a consumir en poco tiempo, entre unos 3 a 5 días, como carnes, frutas, verduras o alimentos que ya tengamos preparados. Todo alimento que permanezca más de una semana en refrigeración se debe de revisar muy bien antes para cerciorarnos que no esté dañado.

Además, se recomienda que todos los alimentos que vayan a ser consumidos luego, se congelen. Para esto, lo ideal es que se separen en porciones los alimentos de manera que cuando se vayan descongelar solamente sea lo que se va a utilizar.

Una opción muy útil es preparar alimentos que se puedan guardar congelados como por ejemplo: lasañas, pasteles, arroces, frijoles o salsas. Esto, nos permite utilizar los productos que se compraron de más, y evitamos que se dañen.

Pasos para preparar los alimentos
  • Lavarse muy bien las manos, según el protocolo indicado por el Ministerio de Salud.
  • Lavar los alimentos naturales que se van a congelar, es importante dejarlos secas. Los alimentos se deben de cortar o separar según se vayan a necesitar.
  • Los alimentos naturales se deben de congelar en envases que soporten bajas temperaturas.
  • Las carnes se deben de separar en porciones. Estas se pueden meter en bolsas especiales para congelar.
Envases adecuados

Es importante que a la hora de empacar los productos utilicemos recipientes de vidrio especiales para congelar; así evitamos que el recipiente se pueda quebrar por el estado de congelación y va a ser más sencillo de calentar luego.

En cuanto a los alimentos que van a estar en la refrigeradora, se recomienda utilizar recipientes herméticos, de esta manera se mantendrá la frescura del producto, y también podremos evitar cualquier tipo de derrames. Para mayor practicidad, se recomienda buscar envases que se puedan utilizar en frío y luego calentar en el microondas.

En el caso de productos como arroz, frijoles, lentejas, cereales, avena, o cualquier otro alimento que no requiera refrigeración o congelación, debemos de buscar recipientes que garanticen no les entre la humedad. Para esto, de igual manera, se recomienda que sean herméticos.

Fuente: Natalia Gutiérrez, vocera de Tiendas Ekono