Andrea González Mesén.26 septiembre

Es común que tratemos de encubrir las emociones con comida, sobre todo cuando se trata de estrés. Lo malo de esto es que inconscientemente intentamos calmarlo comiendo de forma compulsiva o sin medir las consecuencias.

Durante las situaciones de crisis se opta por consumir productos empacados, congelados, comidas rápidas, dulces o reposterías que, a criterio de la nutricionista Nathalie Solera de Consultas Nutrición, al contrario de calmar el estrés, van a producir picos de insulina que generan más ansiedad.

Acá le ofrecemos algunos consejos para elegir con mayor sabiduría sus alimentos durante los episodios de ansiedad o cansancio:

Evite tener comida no saludables en casa: Si una persona sabe que padece de estrés, debe empezar a controlarlo desde el momento de hacer compras. Lo mejor es evitar comprar galletas dulces o con relleno, helados altos en grasa y azúcar, así como confites o chocolates.

Aliste meriendas saludables: Lo mejor que puede hacer es tener listos alimentos para picar cuando se tiene ansiedad. Por ejemplo: frutas picadas, palitos de vegetales con aderezo de yogurt natural, galletas de arroz, helados caseros o light. Así, cuando tenga ganas de comer lo va a tener a mano.

Respete los tiempos de comida: Comer cada 2 o 3 horas es una de las mejores maneras de tener un metabolismo acelerado. Al estar comiendo regularmente durante el día, no le da tiempo al cerebro de sentir hambre. Una recomendación es tener a mano alguna fruta o semillas, que son fáciles de comer y no quitan tiempo.

Manténgase hidratada: En ocasiones sentimos hambre y es relacionado a una deshidratación, el consumo constante de agua durante el día ayuda a reducir la ansiedad. Se puede colocar una fruta o té de frutas al agua para aportarle un poco de sabor y facilitar su consumo. Tome al menos dos litros de agua por día.

Realice actividad física: La Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda realizar 150 minutos a la semana de actividad física, esto ayuda a tener un corazón más saludable y evitar enfermedades. También libera cortisol y endorfinas en el cuerpo, que son las hormonas de la felicidad y reducen los niveles de estrés.

Asegure tener un buen aporte de nutrientes: La deficiencia de algunos nutrientes puede afectar las funciones cerebrales, principalmente de vitamina B, magnesio, vitamina C, ácidos grasos y omega.

Evite hábitos nocivos: Evitar el consumo de alcohol y tabaco es importante para tener un cerebro saludable. Estos malos hábitos generan más estrés en el organismo.