Mónica Morales.28 mayo

Como madres y padres todos queremos lo mejor para nuestros hijos. Adoptar un estilo de vida más sano y, por supuesto, una nutrición equilibrada es esencial para que tengan un futuro más saludable. Por lo tanto, desde una edad temprana, debemos enseñar a los niños la importancia de una alimentación balanceada.

Acá le ofrecemos trucos para alentar a sus hijos hacia un estilo de vida más saludable:

1. Coman en familia y sin distracciones

Procure reunir a todos los miembros de su familia alrededor de la mesa para compartir una comida saludable. Las cenas familiares no solo son un espacio para compartir en familia y tener conversaciones de la vida diaria, también son una oportunidad para que los padres refuercen mensajes de alimentación saludable.

Haga de la cena un lugar libre de distracciones, pídales a todos que dejen sus dispositivos electrónicos y juguetes en otro lugar. Esto asegurará que los niños se concentren en los sabores de su comida, mientras aprenden a reconocer las señales de hambre o saciedad de su cuerpo.

Cumpla una rutina tanto como pueda. Las investigaciones demuestran que mantener horarios regulares para las comidas ayuda a la familia a desarrollar patrones de alimentación consistentes y, en última instancia, ayuda a consolidar hábitos más saludables.

2. Involucre a sus hijos

Involucrar a sus hijos en la preparación de los alimentos no solo los mantiene entretenidos, sino que es un trampolín para enseñarles sobre la importancia de una buena nutrición.

Por ejemplo, pida ayuda a sus hijos para desarrollar un plan de comidas con ingredientes saludables para la semana o, antes de ir al supermercado, elaboren juntos la lista de compras. Para que el proceso sea más divertido, dibuje los alimentos de la lista y haga que sus hijos los adivinen, al estilo “Pictionary”, o anuncie el platillo a preparar y pídales que hagan la lista de ingredientes necesarios.

También puede involucrarlos en la cocina durante la preparación de los alimentos, estos momentos les brinda la oportunidad de aprender de dónde provienen los productos, cómo se cultivan y cuáles son sus beneficios.

3. Mantenga una reserva de meriendas saludables

Todos los niños aman las meriendas, por lo que es importante que estas sean saludables. Asegúrese de tener una reserva de refrigerios o meriendas saludables en la despensa o en el refrigerador.

Todas las frutas y verduras son excelentes como meriendas. Mantenga su congelador con frutas congeladas para preparar batidos o elabore helados de frutas naturales y sin azúcar añadida, compre cereales hechos con grano integral, almacene verduras frescas en forma de bocadillos como palitos de zanahoria o apio y rodajas de pepino, y tenga disponibles frutas enteras que sus hijos puedan tomar, tales como: bananos, manzanas, naranjas o uvas. De esta forma sus hijos se acostumbrarán a elegir alimentos más saludables cuando estén solos.

4. Tamaños de las porciones mentales

Preparar comidas y meriendas saludables es excelente, pero asegurarse de que sus hijos coman la cantidad o porción correcta es igual de importante. Los niños necesitan diferentes tamaños de porciones, dependiendo de su etapa de crecimiento y desarrollo, por lo que es importante prestar atención al tamaño o cantidad de los alimentos que consumen.

Las comidas deben contener una gran parte de vegetales, una porción de alimentos con proteínas (carne, huevo, pescado, lentejas o frijoles) y una porción carbohidratos como pasta de trigo integral, arroz integral o papas, idealmente con su cáscara para obtener más fibra.

Los esquemas que ofrecen los Ministerios de Salud ayudan a visualizar la cantidad de cada grupo de alimentos que debemos aspirar a comer.

5. Los padres como modelos a seguir

Las comidas en el hogar son excelentes porque reúnen a la familia y también brindan a los padres la oportunidad de poner en práctica lo que enseñan a sus hijos.

Los niños se dan cuenta y aprenden de lo que hacen sus papás, por lo que estos deben dar el ejemplo y asegurarse de comer lo más equilibrado posible, con muchos vegetales, granos y frutas.

Los niños necesitan ayuda para adoptar un estilo de vida saludable y equilibrado y poder así desarrollarse de forma óptima.

Fuente: Programa Nestlé por Niños Saludables