Mónica Morales.21 noviembre, 2019

Acciones combinadas como buenos hábitos de higiene personal, la limpieza y desinfección de los alimentos e inclusive, el control de tiempo y la temperatura, cómo se manipulan y se transportan los alimentos, son herramientas claves para consumir alimentos de forma segura.

“La inocuidad alimentaria es la garantía de que un alimento no causará un daño al consumirse. Un alimento se puede contaminar en cualquiera de las estancias a través de la cadena alimentaria, incluyendo el consumidor y puede provocar una enfermedad temporal, crónica y hasta la muerte”, comentó Priscilla Leiva, coordinadora de Inocuidad Alimentaria de Auto Mercado.

Por ejemplo, datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS) apuntan a que los cuadros de diarrea, que son las más comúnmente asociadas al consumo de alimentos contaminados, hacen enfermar cada año a unos 550 millones de personas y provocan 230.000 muertes.

De acuerdo con la OMS, los alimentos insalubres que contienen bacterias, virus, parásitos o sustancias químicas nocivas nos pueden causar más de 200 enfermedades, que van desde la diarrea hasta el cáncer.

De acuerdo con Leiva, tener buenas prácticas desde el momento en que se compran los alimentos hasta que se preparan y se consumen, es de suma importancia para evitar el desarrollo de este tipo de enfermedades.

Por ello, cuando vaya al supermercado recuerde aquellos alimentos que dependen de la temperatura para mantener la calidad y reduzca al mínimo el tiempo en que esto no se cumple.

Tips para comprar en el súper
  • Primero, compre los alimentos no perecederos.
  • Coloque en el carrito los alimentos refrigerados y congelados de último, justo antes de dirigirse a las cajas.
  • Maneje los productos de limpieza separados, preferiblemente en la parte de abajo del carrito.
  • También separe físicamente dentro del carrito los alimentos crudos de origen animal de los listos para consumir.
Bolsas térmicas: aliadas de la inocuidad

Utilice una bolsa térmica para colocar ciertos alimentos como las carnes crudas o listos para consumir.

Las bolsas térmicas son excelentes soluciones para transportar sin riesgo los productos fríos, congelados, ultra congelados, sin cortar su cadena de frío (o bien calientes) y por ende, con su proceso de inocuidad.

Una vez que haga sus compras, llévelas directamente a su casa y como máximo, almacénelas antes de las siguientes dos horas.

En climas muy calientes es recomendable reducir este tiempo a una hora. Si esto no fuera posible lleve con usted bolsas térmicas que le permitan mantener la temperatura de los alimentos por más tiempo. Puede incluir en una bolsa térmica los sustitutos de hielo previamente congelados.

Apúntese a las buenas prácticas

Limpie:

  • Las manos antes y después de manipular alimentos.
  • Utensilios de cocina.
  • Lave las frutas y verduras, ¡pero no la carne de res o de aves ni los huevos!

Separe:

  • Alimentos crudos de listos para consumir.
  • Use platos y tablas de cortar distintas para las frutas y verduras y para la carne de res, aves, mariscos y huevos.
  • Mantenga las carnes, pescado/mariscos y huevos separados de los otros alimentos en el carrito del supermercado.
  • Mantenga la carne de res, aves, mariscos y huevos separados del resto de los alimentos dentro del refrigerador.

Enfríe o mantenga los alimentos a las temperaturas seguras:

  • Cocine completamente, especialmente pollo (74°C), carne (63 °C para asados, 71 °C para molida) y pescado (63 °C).
  • Refrigere perecederos (como alimentos cocidos) dentro de las primeras 2 horas.
  • Mantenga los alimentos refrigerados a ≤ 5˚C.
  • Para descongelar, baje el producto al refrigerador. Recuerde planificar el tiempo con antelación ya que podría tardar varias horas.

Use agua y materias primas seguras:

  • Compre de fuentes confiables.
  • Utilice agua tratada o potable.
  • Prefiera los alimentos pasteurizados.
  • No consuma alimentos vencidos.
¡Orden en la refri!

Una de las mejores maneras de preservar los sabores y frescura de los alimentos refrigerados es almacenarlo adecuadamente en la refrigeradora.

Le compartimos algunos consejos para organizar sus alimentos refrigerados y ahorrar dinero en comida y electricidad.

Carnes, pollo y pescados: Refrigere los alimentos altamente perecederos luego de comprarlos. Evitar que permanezcan mucho tiempo a temperatura ambiente pues las bacterias proliferan rápidamente. Se deben colocar en la zona baja del refrigerador o congelador, pues la temperatura es más fría. Además, se deben refrigerar en envases cerrados o envolverlos, para evitar que derramen sus jugos.

Frutas y verduras: se deben almacenar en los cajones de la refrigeradora. Es importante quitarles las bolsas para evitar que se deterioren con mayor facilidad. Lávelos y séquelos antes de guardarlos.

Tip adicional: Revise las etiquetas de los alimentos para verificar si deben ser refrigerados, así como la fecha de vencimiento de los mismos. Limpie el refrigerador con frecuencia para descartar los alimentos vencidos.

Lácteos y embutidos: se deben colocar en la zona media de la refrigeradora, donde la temperatura oscila entre los 4° C y 5° C. En esta zona también se deben ubicar los envases que llevan una etiqueta que indica que se deben refrigerar una vez abiertos, como mayonesa, salsas, etc.

Huevos y mantequilla: se deben ubicar en la zona alta de la refrigeradora, donde las temperaturas no son tan frías. Ciertos equipos traen compartimientos especiales para colocar huevos.

Bebidas, mermeladas y alimentos envasados: se deben colocar en la puerta de la refrigeradora, pues son alimentos que necesitan menor refrigeración.