Andrea González Mesén.7 octubre

En el mundo de las dietas para bajar de peso, los planes de alimentación bajos en carbohidratos y proteínas suelen llamar la atención y últimamente las llamadas cetogénicas, “ceto” o keto –en inglés–, está tomando fuerza entre quienes desean unos kilos menos.

Un plan keto se centra la obtención de la energía en la grasa y las proteínas, que proporcionan hasta el 90% de las calorías diarias. Eso sí no es el tipo de dieta para probar como un experimento.

"La dieta keto se usa principalmente para ayudar a reducir la frecuencia de las crisis epilépticas en los niños. Aunque también se ha probado para bajar de peso, solo se han estudiado los resultados a corto plazo, y los resultados han sido mixtos. No sabemos si funciona a largo plazo, ni si es seguro ", advierte Kathy McManus, directora del Departamento de Nutrición del Hospital Brigham and Women’s, en un publicación realizada por la Universidad de Harvard.

¿Cómo funciona?

Esta dieta tiene como objetivo forzar a su cuerpo a usar un tipo diferente de combustible. En lugar de depender del azúcar (glucosa) que proviene de los carbohidratos (como los cereales, las legumbres, las verduras y las frutas), keto se basa en los cuerpos cetónicos, un tipo de combustible que el hígado produce a partir de la grasa almacenada.

Esta clase de planes hacen que el cuerpo entre en un estado conocido como "cetosis", en el que las reservas de grasa del cuerpo son convertidas en cetonas, que alimentan los músculos y el cerebro en lugar de los carbohidratos.

El resultado es la quema de grasa y pérdida de peso relativamente rápida en comparación con una dieta tradicional.

Quemar grasa parece ser una forma ideal de perder kilos. Pero hacer que el hígado produzca cuerpos de cetona es complicado. Para lograrlo se debe consumir entre 20 a 50 gramos de carbohidratos por día (un banano mediano tiene alrededor de 27 gramos de carbohidratos).

Normalmente se tarda unos días en alcanzar un estado de cetosis.

¿Qué se come?

Debido a que la dieta ceto tiene un requerimiento de grasa tan alto se debe comer grasa en cada comida. En una dieta diaria de 2,000 calorías se estima que sean 165 gramos de grasa, 40 gramos de carbohidratos y 75 gramos de proteína. Sin embargo, la proporción exacta depende de sus necesidades particulares.

La ingesta de grasas buenas es de importancia como nueces (almendras, nueces), semillas, aguacates, tofu y aceite de oliva. Sin embargo, las grasas saturadas de los aceites (palma, coco), manteca de cerdo y manteca de cacao juegan un papel protagónico en la dieta.

La proteína también es incluída, pero no suele discriminar entre los alimentos con proteínas magras y las fuentes de proteínas con alto contenido de grasas saturadas como la carne de res, cerdo y tocino.

¿Qué pasa con las frutas y verduras?

Todas las frutas son ricas en carbohidratos, pero puede tener ciertas frutas (generalmente bayas) en pequeñas porciones. Las verduras (también ricas en carbohidratos) están restringidas a las hojas verdes (como la col rizada, la acelga suiza, la espinaca), la coliflor, el brócoli, las coles de Bruselas, los espárragos, los pimientos, las cebollas, el ajo, los champiñones, el pepino, el apio y las calabazas. Una taza de brócoli picado tiene unos seis carbohidratos.

¡Cuidado! También tiene sus riesgos

Una dieta cetogénica tiene numerosos riesgos. El top de la lista: es alta en grasas saturadas. La investigadora McManus recomienda que mantenga las grasas saturadas a no más del 7% de sus calorías diarias debido al vínculo con la enfermedad cardíaca. Y, de hecho, la dieta ceto se asocia con un aumento en el colesterol LDL (o colesterol malo), que también está relacionado con la enfermedad cardíaca.

Deficiencia de nutrientes: Si no está comiendo una gran variedad de verduras, frutas y granos, puede estar en riesgo de deficiencias en los micronutrientes, incluidos el selenio, el magnesio, el fósforo y las vitaminas B y C.

Problemas hepáticos: Con tanta grasa para metabolizar, la dieta podría empeorar cualquier condición hepática existente.

Problemas de riñón: Los riñones ayudan a metabolizar las proteínas, pero una dieta ceto puede sobrecargarlos. (La ingesta recomendada actual de proteínas es de 46 gramos por día para las mujeres y 56 gramos para los hombres).

Estreñimiento: La dieta ceto es baja en alimentos fibrosos como granos y legumbres.

Pensamiento confuso y cambios de humor: “El cerebro necesita azúcar de los carbohidratos saludables para funcionar. Las dietas bajas en carbohidratos pueden causar confusión e irritabilidad”, advierte McManus.

Thomas Seyfried, profesor de la Universidad de Boston, quien realizó varias investigaciones sobre este régimen, advierte que hay que tener cuidado con la dieta cetogénica: “Si se realiza incorrectamente puede modificar los parámetros de lípidos en la sangre, lo cual pondría en peligro nuestra salud”.