Por: Mónica Morales.  29 mayo

Los sustitutos de azúcar que se utilizan hoy en día son seguros para tratar problemas de sobrepeso y obesidad en niños y adolescentes.

Esta conclusión surgió de un grupo de expertos en pediatría y nutrición convocado por la Sociedad Mexicana de Pediatría, quienes analizaron el papel de los sustitutos de azúcar como herramienta para controlar el peso en niños y adolescentes.

Entre los resultados, publicados en la Revista Mexicana de Pediatría, se determinó que los endulzantes sin calorías que actualmente se comercializan cuentan con la aprobación de las autoridades internacionales para que sean consumidos por niños y adolescentes.

Por otra parte, los sustitutos de azúcar ayudan a disminuir la ingesta de energía y, por lo tanto, pueden ser una herramienta útil y segura para reducir el consumo calórico dentro de un plan de alimentación balanceado.

Además, la alimentación debe ser acompañada de un estilo de vida saludable con la práctica habitual de actividad física

Contrario a lo que muchos piensan, este grupo de especialistas confirmó que el consumo de sustitutos de azúcar no aumenta el apetito, ni tiene relación con el desarrollo de alergias, padecimientos gastrointestinales, cáncer o alteraciones de la conducta en niños y jóvenes.