Ricardo Alvarado.4 octubre

Incluir un cactus como en nopal a nuestra dieta es algo a lo que no estamos tan acostumbrados en Costa Rica, pero que según la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) será de vital importancia el fomento de este cultivo en pueblos donde hoy escasea el agua.

Dicha institución, realiza esfuerzos para poner fin al hambre y prever las crisis alimentarias provocadas por la escasez de agua, debido al cambio climático. Es por ello que ha puesto los ojos en el nopal, un cultivo rodeado de bondades nutricionales y sumamente versátil en la gastronomía.

Por otra parte, la FAO no es el único que está recomendando el cultivo de nopal, el Foro Mundial para la Naturaleza (WWF) creó la lista de los 50 alimentos del futuro. Se trata de una serie de cultivos seleccionados debido a su valor nutricional, accesibilidad, sabor y bajo impacto ambiental a la hora de cultivarlo; entre los que destacan espinacas, berros, flor de calabaza, camote, frijoles negros, garbanzos, quinoa, linaza y ajonjolí, entre otras.

El nopal es un gran alimento
El nopal es un gran alimento

Cuando hablamos del nopal, no hablamos de un completo desconocido. En América, algunos países como México y Brasil son líderes productores de este cultivo. Según datos de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), cada habitante mexicano consumió, en promedio, el año pasado 6,4 kilos de nopal.

Además, el xoconostle o chumbera, como también es conocido en México, es parte de su historia. Misma que relata cómo antiguos pobladores veían el nopal como un regalo de la naturaleza para curar infecciones y cicatrices de guerra. Además de aparecer representado como un símbolo patrio en la bandera mexicana.

Sus beneficios y propiedades parecen ser interminables: contrarresta el azúcar en la sangre, sirve de antioxidante y retrasa el envejecimiento, favorece el proceso digestivo, previene el cáncer y la osteoporosis, diluye las células cancerígenas en el colon, previene la gastritis, mejora la circulación y reduce el riesgo de padecer enfermedades del corazón.

Además, cuenta con alto contenido de agua, entre 90 y 92%,. En sus fibras internas se encuentran minerales como el calcio, potasio, magnesio, sodio y pequeñas cantidades de fierro y aluminio. También es rico fibra, vitaminas A, C, K, B1, B2, B3 y B6 y clorofila.

Un ingrediente que podrá disfrutar en ensaladas frías, sopas, batidos, picadillos y asados. ¿Se anima a probarlo?