Andrea González Mesén.29 octubre, 2015
Vergetales olvidados que vuelven a la mesa.
Vergetales olvidados que vuelven a la mesa.

Conozca algunos de los productos "perdidos" que podría integrar a su comida.

Ayote:

Los nutrientes de esta planta y su fruto varían según lo que se consuma. Las flores y las semillas se caracterizan por su alto contenido de minerales, entre los que se encuentran magnesio, calcio, fósforo y zinc. Los frutos tiernos contienen fibra y vitamina C; mientras que los frutos sazones constituyen una excelente fuente de betacarotenos (precursores de vitamina A) y almidones. Los betacarotenos tienen un alto poder antioxidante, con función protectora de la salud.

Chicasquil:

El arbusto de chiscasquil se encuentra ampliamente distribuido en el territorio nacional, aunque su consumo es más popular en comunidades localizadas en el Pacífico Central y Norte. Se trata de una planta similar a la espinaca. La parte comestible son las hojas, preferiblemente tiernas, deben cocinarse durante 15 a 20 minutos en agua hirviendo, con la finalidad de eliminar sustancias tóxicas y suavizarlas. Pueden utilizarse en la elaboración de picadillos, mezcla con arroz, sopas, tortas y productos envueltos en las hojas.

Culantro coyote:

Una hierba que desprende gran sabor y aroma. Al momento de su floración hay mayor presencia de espinas y las hojas son aserradas, las cuales pueden causar daño en la piel si hay roce. Es usado para prevenir o curar la anemia. La hoja es rica en hierro, fibra, calcio, vitamina A, ácido fólico y vitamina C; aunque el contenido de vitaminas puede disminuir cuando se cocina. Ingrediente indispensable en comidas tradicionales, se consume crudo o cocinado.

Tomate de árbol

Se trata de una fruta similar en su interior a un tomate. El fruto maduro se caracteriza por su alto contenido de betacarotenos y vitamina C. Rico en potasio, fibra y proteínas. Además, es antioxidante. Al exponerlo al calor puede perder parte de sus beneficios. Se consigue en las ferias del agricultor. Ideal para cocinar pollo agridulce, ensaladas y refrescos.

Vergetales olvidados que vuelven a la mesa.
Vergetales olvidados que vuelven a la mesa.

Tacaco:

Es una de las plantas endémicas de Costa Rica. La parte comestible es el fruto, tierno o sazón que se caracteriza por ser una excelente fuente de fibra, ácido fólico, potasio y vitamina C. Los mejores tacacos deben ser lisos y de buen tamaño. Se acostumbra cocinarlo en agua con sal por 10 a 15 minutos. Ideal para olla de carne y sopas.

Flor de poró

Del árbol de poró lo que se consume son las flores que tienen forma de pequeños cuchillos de color rojo; este producto no se comercializa en Costa Rica, por lo que si tiene suerte lo puede encontrar sin costo en fincas. Es rico en vitamina A, calcio y fósforo. La planta es utilizada como cerca viva. Esta flor puede consumirse cruda en ensaladas, o se cocinan y se mezclan con otros productos para la elaboración de sopas.

Tomatillo

El tomatillo silvestre se caracteriza por su alto contenido de vitaminas A y C. De la planta se consumen los frutos, aunque también se mantienen registros del consumo de los brotes tiernos. Este se puede preparar de la misma forma que el tomate tradicional, se dice que fue su precursor.

Chan

Es bastante conocido en el país, debido a que se logra sembrar en casi todo el territorio nacional. Las semillas de chan destacan por su alto contenido de fibra soluble e insoluble, rica en proteínas y ácidos orgánicos que le confieren propiedades medicinales, la cual al remojarse presenta una cobertura viscosa. Se acostumbra usarlo para refrescos.

Cohombro

De la planta de cohombro son aprovechados los frutos verdes y sazones para la elaboración de diferentes tipos de platillos y bebidas como mieles o panes batidos. Dado que el fruto maduro despide un olor dulce muy agradable, antiguamente era utilizado como desodorante ambiental y para la decoración de las casas. Es rico en vitamina A y funciona como antioxidante.

Verdolaga

La verdolaga destaca entre los vegetales por su contenido de ácidos grasos Omega 3, y sustancias con efecto antioxidante. Su valor nutricional se conserva cuando se consume cruda. La preparación más popular es la sopa de verdolaga con huevo, aunque también es común utilizarla en la elaboración de tortas y ensaladas. Es ideal para las cremas debido a su efecto espesante.

Fuentes: Marianne Monteil, nutricionista (correo: mariannemonteil@yahoo.es) Club de la Gastronomía Epicúrea (Tel:. 2234-6850) Costa Rica Alimentos y Cultura (http://alimentosycultura.conare.ac.cr/) Museo de Cultura Popular de la Universidad Nacional (http://www.museo.una.ac.cr/)