Ana Laura González.5 octubre, 2015
Dieta para un adulto mayor
Dieta para un adulto mayor

Los adultos mayores requieren de cuidado, cariño y atención especial. Cuando un adulto mayor no se alimenta de forma adecuada, pueden aumentar las posibilidades de padecer enfermedades: como el aumento en la presión arterial o la disminución de la tolerancia a la glucosa. Además, el metabolismo se hace más lento y hay dificultades en la digestión.

“En el ámbito nutricional los efectos del envejecimiento se hacen evidentes en los cambios del sistema muscular y el esquelético, ya que con la edad hay disminución en la masa magra (hueso, músculo y agua) y un aumento en la masa grasa. Debido a estos cambios, es necesario que el adulto mayor tenga una adecuada nutrición para garantizar una mejor calidad de vida”, explicó la nutricionista Melania Cevo.

Por otra parte, durante esta etapa las personas tienen necesidades nutricionales especiales, necesitan proteína, fibra y vitamina D. Una mala alimentación puede ocasionar fatiga y una respuesta inmunológica reducida, inactividad, temperatura corporal irregular, dificultad para sanar heridas, deshidratación y retención de líquido.

Cevo menciona algunos consejos para una adecuada nutrición en la adultez. El agua juega un papel importante para evitar la deshidratación y la debilidad, por lo que se recomienda consumir entre 6 a 8 vasos al día. A su vez, esta se puede sustituir por jugos naturales sin azúcar, leche y caldos desgrasados. El consumo de dietas altas en grasa y el poco consumo de verduras, frutas, agua y granos enteros aumentan la probabilidad de desarrollar enfermedades.

“El adulto mayor debe comer yogur y quesos bajos en grasa, además de tomar leche. Esto evita la osteoporosis y colabora al fortalecimiento de los huesos. También se debe aumentar la ingesta de verduras, frutas, leguminosas y productos integrales, pues mejoran la digestión y evitan el estreñimiento”, indica Cevo.

Se debe evitar el consumo de carnes rojas, frituras, embutidos, productos con alto contenido de sal y azúcar, repostería, las bebidas carbonatadas y golosinas para disminuir la posibilidad de padecer de obesidad, diabetes, presión alta, cáncer de colon, entre otros.

Las comidas blandas, fáciles de masticar y en porciones pequeñas mejorarán el consumo de alimentos en las personas inapetentes, es decir que siempre se sienten llenas y padecen de problemas en los dientes, evitará la pesadez estomacal, mejora la digestión y la absorción de nutrientes. Le mostramos un menú adecuado para los miembros veteranos del hogar.

Le sugerimos un menú que incluye todos los elementos para una dieta saludable en la vejez:

Fuente: Nutricionista Melania Cevo